El Sahara: las grandes potencias y Marruecos lo quieren

Ha sonado la hora de terminar con sus legítimos dueños: los saharauies. Ayer lo querían para sus experiencias atómicas que De Gaulle realizó. Hoy, para la energía solar. La Carta de los Derechos Humanos no sirve para los pueblos sin estado. ¿Por qué no se van a otros desiertos, como el de Gobi y los de la península arábiga y los de Australia? Eso es mucho más costoso y Europa quiere la energía superbarata que le venden las multinacionales.


Ahora es una empresa alemana "Deserting Marketing" la que puja fuerte y se recuerda aún la obra de Alexandre Kuma Dumbe "Y Hitler quería El Sahara" y no lo consiguió por el desembarco aliado en África en 1943.

Esa energía solar la llaman técnica y concentrada. La inversión de la compañía alemana "Desartec", la Transmediterranea de Energía (Trec) será de 550 millones de dólares para 2020 y 800 millones para 2050.

Cuenta con el apoyo del Club de Roma, la prensa alemana y británica, incluído "Der Spigel" (El Espejo). Lo presenta como el "Green New Deal" de este siglo, empleando el mismo término que el programa económico del Presidente Roosevelt después del "crack" de 1929, que sacudió el país.

Según Desertec, ellos parten de la base de que en sólo seis horas los desiertos reciben más energía solar que la que consume toda la humanidad en un año. Y calculan que si en el del Sahara se aprovechara de un terreno del tamaño del País de Gales sería capaz de producir electricidad para abastecer a todo el mundo y con uno equivalente a Luxemburgo llegaría para cubrir la demanda de la Unión Europea.

Una empresa alemana "Deserting Marketing" es la que puja fuerte y se recuerda aún la obra: "Y Hitler quería El Sahara" y no lo consiguió por el desembarco aliado en África en 1943.



En El Sahara se pretenden instalar 20 GW (gigavatios) para 2020 y 100 GW para 2050, lo cual ha creado la controversia esperada en un proyecto basado en energías limpias. Sus críticos ven en el programa una forma de prolongar la dependencia energética del exterior. Sin embargo para otros, puede considerarse una nueva forma de colonización.

Todas las fuerzas vivas europeas que apoyan el proyecto las aglutina la Fundación Desertec, que es un conglomerado de sociedades y de países liderados por Alemania y la red formada por estados de la Unión Europea, Norte de África y Oriente Medio, EU.MENA.

Han surgido voces que cuestionan el monumental presupuesto, principalmente en Alemania. Se habla de 800.000 millones de euros de aquí a 2050 y hay economistas que opinan que esta enorme suma de dinero va a detraer inversiones y ayudas para otras tecnologías sostenibles, como la instalación de paneles fotovoltaicos sobre tejados.

Es pronto para saber la respuesta de Zapatero, siempre lenta, como la tortuga. Pero Argelia ha hecho saber que está instalando seis centrales para lograr diez megawatios en 2020. Empresarios españoles o vascos indican que la empresa "Abengoa" estaba construyendo ya tres centrales híbridas de gas natural en Argelia con sus socios de Marruecos, lo que explicaría la luna de miel Rabat-Madrid.

Nadie habla de los legítimos propietarios del Sahara, el pueblo saharahui. Ni se le menciona al delegado del Frente Polisario en Francia, que se fundó en 1973, pero carece de todo menos de presos políticos en cárceles marroquíes. Desde Paris, éste ha hecho saber que se opondrán por todas las instancias a ese macroproyecto genocida. ¡Sahara para los saharauis! es su grito de batalla.