La Máscara: su poder curativo y revelador
Una nueva ciencia o técnica que ofrece
 nuevas posibilidades terapéuticas en el
tratamiento de enfermedades mentales
 y sobre todo, de neurosis y psicosis. Se
llama mascoterapia.
*  El autor siguió el tema  sólo hasta el
 año 2000- Y se ruega leerlo despacio
 para poder captar su significación
 y posible trascendencia. 

 

La mascoterapia podría quizá incluirse en el grupo amplio de la psicoterapia, pero eso podría inducir a error y de ahí el título que hemos puesto a este reportaje. Empezamos por el principio. El especialista elige entre los que quieren servir de "cobayas humanos" -tampoco eso es exacto- a un grupo heterogéneo de ambos sexos, de edad adulta y les explica en qué consiste la experiencia.Por supuesto,todos voluntarios y no pertenecientes a determinado ejército,colegio o secta. A los que se someten a esa terapia se les da, uno a uno, la oportunidad de elegir,  entre muchas, máscaras de diversos tipos y colores, mientras los demás observan en silencio sentados en una banqueta.Expectación.¿qué va a pasar?
   El examinado se coloca frente a frente al psiquiatra para el cual el voluntario mismo ha elegido otra máscara. Supongamos que el sujeto ha elegido una de color rojo intenso para él y otra de color oro para el especialista. Éste observa atentamente la actitud del hombre de la máscara y juegan en sus observaciones no sólo el color sino los movimientos, la actitud y el tono de su voz cuando profiere alguna palabra, el movimiento de sus manos, pies  cuerpo, etc.
El color de las máscaras elegidas por sí sólo indican cólera, depresión, fuerza, debilidad e incluso tendencias de tipo sexual del paciente. Todo ello puede o no filmarse (en color) según la voluntad del grupo y el experimento es rigurosamente confidencial.

En primer lugar el juego de colores elegidos es el  signo más significativo de los eventuales conflictos del paciente. Luego la acción de éste una vez que se halla tras la máscara de la cólera o de la fuerza, opera una prodigiosa influencia en su sistema habitual de defensa.  Segundo dato para el terapeuta. Después vienen otros descubrimientos.

Fue el Dr. Henri Saigre, el primero que en Europa fundó la mascoterapia, que ahora existe en muchos países del mundo.Desde de los  años 20 o 30 del  siglo XX  o antes,el Dr. Saifre era un gran actor, como mimo -estilo Marcel Marcau. el famoso mimo francés- y de ahí pasó a la fundación de esta nueva técnica "ya que el mundo del espectáculo de la máscara, en el mimo o en el disfraz, puede como  otros actos humanos inspirar al terapeutaI. Incluso dice que Charlie Chaplin,gran maestro también de la mímica le ha inspirado muchas veces...

La segunda fase del experimento

En el análisis total de la mascoterapia, que en el argot del terapeuta "reinchiennes" en francés (en realidad procede de la palabra "chienlit", máscara de carnaval), el especialista sigue con técnicas respiratorias que ayuden al paciente a relajarse, masaje manual en ciertos puntos del cuerpo, etc..... Y luego el proceso verbal de revivir las emociones y los movimientos que inspiraron al paciente para su elección de tal máscara en vez de otra.Luego  al sentirse tras ella, las emociones que experimentó y un  análisis de su andadura en cuanto a alteraciones de su movilidad normal en pies y manos y quizá frases más espontáneas que antes etc….

  Es curioso que tras la máscara las reacciones de algunos de los del grupo sean similares. La mascoterapia y la elección de los movimientos que el paciente prefiere tras hallarse "enmascarado", dan buenas pistas al terapeuta.¿Es la misma persona o la han cambiado? Es algo totalmente novedoso, informal no clásico. Una exploración diferente.

  Pero la mascoterapia es terriblemente lenta. Una cura total puede llegar al final de  una sesión semanal durante tres años. Los grupos son pequeños y restringidos, voluntarios,como hemos dicho, ahora en comunidad.    Se trata de algo sumamente privado. Generalmente los grupos no se conocen entre sí. El estudio del tema para el periodista de investigación  se dejó a principios del año 2000 y lo presentamos casi diez años después para ofrecer ideas nuevas para
El usuario o el especialista. 
   Hay  referencias de presa en francés e inglés. Tampoco disponiamos de una traducción exacta al español  de la palabra "schize", para designar a las diversas clases de máscaras, aunque no era difícil saber por diccionario y por deducción que se trata de un tratamiento de enfermos psicotícos, con una pérdida sensible de contacto con el medio que les rodea. Enfermos disociados a los que no convenía o era ineficaz el tratamiento como esquizofrénicos porque en rigor tampoco lo eran.
  Se aventuraban a algo nuevo para tratar de volver a la realidad objetiva de su ser. De ahí la escuela de las máscaras que ya lleva el nombre de mascoterapia, por la que se intenta que el paciente se dé cuenta que está "aquí y ahora" y pueda evaluar su situación presente.

Una escisión de la personalidad

La característica básica de esas máscaras es que están divididas en dos: "La schiza horizontal" ha sido tradicionalmente descrita por los analistas como una escisión de la personalidad. La schiza vertical es como una máscara que puede llevar a un problema de "Gemelité" -gemelo muerto en el útero- representa un sentimiento de culpabilidad que conduce a una división de la personalidad total.

El grupo de los elegidos tiene que ser reducido. Es trabajo de equipo e intervienen de tres a seis pacientes y uno o varios terapeutas que siguiendo al Dr. Saigre  se ponen a trabajar en equipo para hacer examinar detenidamente y sin prisas y evaluar después situaciones de psiquis difíciles. Es una ciencia estricta, el actor puede no sólo elegir su máscara sino probar las de los demás. La acción es de mimo, no necesariamente hablada porque la palabra puede alejar el sentido íntimo de la psiquis, aunque el paciente puede soltar gritos, interjecciones, etc.  Se entra así más fácilmente en el mundo mítico del psicótico.
   "Lo esencial es exteriorizar libremente la imaginación en imágenes: se permiten gestos y contactos corporales, pero siempre en el cuadro de un "hacerlo igual" a la realidad. Muchas veces los miembros del grupo son parejas casadas o amigos íntimos etc. No es ningún juego.

La gran familia de las máscaras


La mascoterapia es un teatro del vacío. "El paciente se encuentra en escena sin guión, sin saber a dónde va y sin saber el significado de su acción. Totalmente espontánea. No se trata de aparecer en escena sino de desaparecer. El espacio escénico es un espacio de aviso, de alerta, un lugar de cambio. Cuando el protagonista se quita la máscara, todo debe detenerse. Es una regla de autoprotección importante. Una especie de contrato firmado entre el terapeuta y el paciente. Tras la acción enmascarada y terminada la sesión, los del banco opinan. "El juego se interpreta de forma diferente según sus proyecciones", dice el Dr. Saigre.Cada cual se expresa libremente,sin tope aunque con respeto en torno a insultos,etc..Es curiosa la variedad de las interpretaciones de lo mismo.es tremendamente aleccionador,educativo,pedagógico.

Durante su largo tratamiento, los pacientes puede también fabricar sus propias máscaras o sugerirlas al especialista. La lectura de 3.000 máscaras en diez años permitió al citado doctor perfilar un croquis muy completo. La cura la veía el médico principalmente por las máscaras mismas: el psicótico que empieza por elegir o pedir máscaras caóticas que poco a poco se vuelven más humanas  se ha beneficiado del experimento. Los enfermos de neurosis crónica recorren por lo general el camino inverso: son primero muy realistas y van hacia el caos y se refugian sólo en los símbolos. Los primeros aprenden a imponerse límites, los segundos se dejan ir en manos de la libertad de su ser, del mal que les aqueja. Cada uno está abandonando su modo de resistencia. Pero se da cuenta que los que están mejor que él eligen otros caminos,otras máscaras.

La mascoterapia es una técnica diferente del psicodrama analítico. La transferencia de personalidad se va haciendo más sobre la máscara que sobre el terapeuta,pero la guía de éste es básica. "La máscara termina por gobernarnos. Está habitada y cargada de energía. Tiene un poder. Gracias a él la agresividad disminuye, el paciente entra de lleno en sí a través del mundo del símbolo. "Al comienzo los juegos son muy activos, pero conforme los pacientes van mejorando, se inmovilizan. Están allí, frente a frente y se miran. La acción de los ojos, que se aprecia tras los agujeros en la máscara es esencial.

La pieza en que se desarrollan las sesiones de mascoterapia está vacía y tapizada de máscaras. Máscara  de hombre blanco que puede significar la ausencia de padre, máscara que significa miedo de ser devorado, máscara falsa, máscara pulsiva o diabólica, máscara de sol brillante, intocable (el narcisista), máscara de gato.  Estas son sólo parte de una gran familia, el arquetipo de diversos caracteres aunque los hay todavía más complejos.

Los tipos de máscaras más esotéricos.

La máscara de un psicótico crónico suele ser primero muy primitiva. un cubo cerrado como una caja. El paciente, tras unas sesiones positivas pide una máscara de transición porque se ve obligado a abrirse a los demás. Puede percibir aberturas, agujeros mayores para los ojos, una media boca.

Tras la sesión, los pacientes pasan por el diván del médico solos o en grupo. A veces no hay palabras  en el médico para expresa la desolación. Esta es una técnica que requiere  del terapeuta una paciencia y psicología ilimitadas. La mascoterapia  es la puesta en marcha del enfoque existencial. La máscara puede hacer surgir con el tiempo el conjunto de los posibles desconocidos que llevamos dentro. No tiene nada  que ver  con la técnica de Freud o de Jung, etc.Y claro, lo nuevo requiere aprendizaje serio.

Al final de la terapia, los pacientes son libres de llevarse consigo las máscaras que eligieron al principio (las que más les gustaban... entonces, las que terminaron por abandonar,etc) O dejarlas a la gran familia de los hombres que las van a necesitar. Se ha formado una gran comunidad no sólo de máscaras sino de hombres que se ponen tras la tragedia griega para interpretarla  como las tradiciones japonesas o descifrar el por qué del color usado por los aborígenes de un pueblo indígena. O a una máscara pura y simplemente de Carnaval. No es una casualidad. Todo tiene una significación y  no todo depende del que elige la máscara sino del "mascaroterapeuta", el "chamán" que interpreta al paciente y puede decirle un día: “ya estás curado”. Ya no tiene por qué llevar más mascara, con la que lleva de carne y hueso todos días le bastará para siempre.