Tráfico de animales y plantas sin fronteras: todo lo que nadie ha dicho.

La flora y la fauna salvajes están gravemente amenazados por el tráfico internacional. Elefantes, jaguares, osos, chimpancés, pájaros raros o exóticos, peces tropicales, tiburones, tortugas, mariposas y plantas extrañas se hallan en peligro por culpa de los furtivos,de las mafias y de los compradores.

A un profano no le dirá nada la caza del gamo almizclado o perfumado de los Himalayas que cazan los chinos para vender a los fabricantes de perfume de París. Y sin embargo el que se hayan descubierto propiedades farmacéuticas verdaderas o supuestas de ese animal en laboratorios de Suiza, ha hecho que la especie, no muy numerosa, sea objeto de una cacería inmunda y que se comercie no sólo en Europa, sino también en el Extremo Oriente, es otro factor negativo.

Las nepentes, que no aparecen ni en los diccionarios, son un tipo de planta carnívora rarísima que crece en las selvas de Borneo. Se vende a 2.000 dólares el esqueje.

Existe un comercio “legal” de ciertos animales. Las especies no amenazadas se pueden adquirir sin problema, pero nunca se puede comprar ninguno de los mencionados en los anexos 1 y 2 de la Convención de Washington. Esta prohibición del comercio no solo se refiere al animal vivo sino a todos los prodos derivados, la piel, el cuero, el marfil o el cuerno de los rinocerontes y el polvo del derivado.

Basta con que una nueva especie entre en la prohibición para que la captura y venta de ese animal se halle en el “trafico ilegal”. Desgraciadamente eso hace subir el precio del animal “raro”, por que los traficantes en la cabeza de la pirámide están muy bien informados y suben los precios. Pero la Convención citada tiene muchos agujeros negros.

Naturalmente el tráfico de animales sirve también a las colecciones privadas y hay algunas que son mejor que las de los zoos. Existen dos, principalmente en las islas Canarias y en las Filipinas, según François Moutoui, verdadero apóstol de los animales.

Hay allí pájaros raros, de Europa o de América, serpientes venenosas o no, monos de todo tipo y hasta chimpancés. Todas las adquisiciones han sido ilegales, para el gobierno las ha “respetabilizado”. El propietario de un animal en vías de desaparición debe poder probar en todo momento donde lo ha adquirido.

Entre los animales más buscados en esas colecciones con vistas a reclamarlos y soltarlos en su medio ambiente esta el guacamayo de Spix, del que se sospecha que no existen sino dos en Brasil.

Algunos cazadores atrapan especies por encargo. Se sabe que un coleccionista belga pidió a un grupo de “traficantes” jóvenes paros carboneros (pájaros insectívoro que muere en cautividad) y jilgueros que se adaptan bien porque no son insectívoros. Y las autoridades francesas recibieron la denuncia y buscaron a los jóvenes traficantes sin hallarlos, Los orangutanes descubiertos en un avión francés eran sin duda para un coleccionista privado de México.

Cuando un bebé orangután se pasea por un avión de Air-France.

El hecho es relativamente reciente y merece la pena desviarnos un poco del aspecto catastrófico para concentrarnos en una anécdota real. Hace dos años un empleado de un aeropuerto de Paris creyó sentir alucinaciones cuando vio cruzar el pasillo de un avión de la “Air- France” a un mono pequeño.

Todos los pasajeros habían salido ya y resultó ser un bebe orangután que vagaba, perdido, en busca de comida. Alertadas las autoridades de la compañía se descubrió entre los equipajes, una caja que contenía otro orangután y ocho macacos. Algunos de ellos asfixiados. De la investigación salia la verdad: provenían de Indonesia y estaban destinados a México.

Una historia banal, pero  grave, que muestra que el tráfico se hace por todos los medios imaginables. Aun protegidos por la Convención de Washigton los animales no pudieron quedar “confiscados” de oficio por el servicio de aduanas de Francia. Al parecer hay una ley francesa que dice que los animales que estén “en transito” pertenecen a su propietario por que se considera que no “han entrado en Francia”.

Tuvieron que intervenir, ante el traficante, un pequeño indonesio, la Asociación Internacional de Tráfico y el WWF. Fundándose en la noción de la “no asistencia a animales en peligro” se pudo recuperar a los animales y confiarlos a los servicios del Jardín de Plantas. Un fin satisfactorio porque el veterinario-perito declaró que ninguno de esos animales hubiera llegado vivo a México. Pero el desaprensivo traficante no fue llevado a juicio. Los compradores son casi siempre de Estados Unidos, la Comunidad Europea, Japón y China (para la reventa).

Se dan casos macabramente chistosos, pero el balance es que con un riesgo relativamente pequeño, el negocio sigue creciendo y si el trafico de armas ha pasado a los gobiernos o políticos corruptos y el de las drogas sigue vigente a pesar de las caídas animado por las policías sin escrúpulos.Ahí tenemos otro tráfico no suficientemente publicitado que mueve a Diáspora a trabajar.

Lamentablemente en muchos casos como el de los cazadores o pescadores el que sigue la presa en la selva o en el mar percibe una limosna al lado del “bussinesman” que vende al cliente selecto o al coleccionista, etc...

Las ancas de rana de un restaurante parisino y la malaria.

Las ancas de rana que se sirven en muchos restaurantes de Paris o en Bangladesh, en cualquier comedor, proceden de especies protegidas, ya que todas las ranas lo son. Las tortugas marinas están desapareciendo porque el plato de tortuga se paga carísimo..

En Bangladesh, en India y en Indonesia, la preocupante propagación de la malaria se atribuye a que se consumen 250 millones de ancas de rana (una gran parte se exporta a restaurantes de Europa). Pues bien, al desaparecer los batracios, que comían el mosquito anofeles, el mal se ha propagado en un 90% con la particularidad que se ha hecho resistente hoy al DDT. ¿Qué hacer?. He aquí que un eslabón de la cadena trofica se ha roto creando un desastre medico en África, Asia, América Latina, y el sur de España. Bill Gates está haciendo una campaña privada fuerte contra la malaria.

El equilibrio ecológico y otros argumentos no dice nada a los “furtivos” ni a muchos políticos, coleccionistas o a los  laboratorios. Esta actividad es un “páctolo”. Pero cuando una especie desaparece, las cadenas troficas naturales (referentes a la nutrición) se quiebran y las complejas relaciones entre el animal predador y su presa, quedan interrumpidas para siempre.

Pero la legislación existente no ayuda a evitar el tráfico de muchas especies porque están en latín, idioma que debería manejar el amante de la naturaleza o el periodista. En los anexos 1, 2 y 3 de la  citada Convención, son numerosos los nombres latinos y sería  urgente su traducción, porque mientras el intermediario de los traficantes o los furtivos saben sus necesidades por los pedidos de los clientes, casi todos occidentales, no hay referencias lingüísticas  para los funcionarios de aduanas o los que persiguen el tráfico de especies en vías de desaparición. Es pues, absolutamente necesaria una lista en inglés y español (y eventualmente en idiomas menos extendidos) como una pista precisa.No hay problema en cuento al orangután o el marfil, pero ¿cómo denunciar a un coleccionista de los que proliferan  cada día más, cuando en una jaula tiene 150 clases de pájaros y en un acuarium decenas de peces tropicales o en un lugar especial las serpientes que a un amateur le parecen todas iguales?

En Francia, desde hace un tiempo, el servicio de aduanas posee un catálogo con las especies protegidas más corrientes. La última lista apareció en el "Diario o Boletín Oficial" del Estado del 28 de septiembre del 2000, pero sobre todo, existe desde hace unos  meses un servicio minitel que permite visualizar las especies en vías de desaparición.

La organización "Traffic-France" que desborda las fronteras galas y el WWF organizan programas de diapositivas y cursillos de formación para los servicios administrativos de toda Europa. Es una actividad indispensable porque el contacto directo jefe de la mafia-traficante-cazador furtivo es cada vez más frecuente y se introducen grandes cantidades de animales "salvajes" en la CE.

No existe, de hecho, el menor control entre el cliente y las mafias aunque sí existe uno eficaz entre Londres y "overseas"  (ultramar) y los aduaneros ingleses, por razones no ecológicas sino de disciplina y miedo a su contagio, son muy detallistas y no dejan entrar un animal sin que el veterinario lo sepa. Eso es, sobre todo, a causa de la rabia, a la que los británicos tienen pavor. Pero sirve también a la buena causa de los que militan contra el tráfico.

Los de “Harrods” se ríen de los conservacionista

Exteriorizar opiniones incluso máximas que no nos permitan boicotear la compra de cremas de aceite de ballena, abrigos de pieles de tigre, puma, nutria o zorro blanco. Y lo mismo, zapatos, cinturones, bolsos y carteras de piel de serpiente, iguana o ciervo, seria hacer reír a cualquier empleado de grandes almacenes en Londres, Paris o Madrid.

El tráfico de productos derivados es tan peligroso como los coleccionistas. O más. Los que venden objetos artísticos en marfil, botal de cuero y “souvenirs” de todo tipo, ocasionan un gran daño. Si 5000 pieles de caimán fueron confiscadas en el 2004 en una frontera europea, ¿que turista podrá reconocer en los anaqueles de los almacenes Harrod´s de Londres la procedencia de esa prenda si se trata de una especie protegida o no? Con los artesanos que fabrican de todo se pierden las ultimas pistas

Hace pocos años se encontró muerto el último ejemplar de bucardo de los Pirineos. A pesar de los esfuerzos que sehicieron a última hora por usar la vía genética para evitar su desaparición, significó el final de la especie de cabra montes, una de las joyas de la fauna peninsular. El ostrero canario (ave) siguió a los pocos meses la misma suerte, estos son dos nombres ya han dejado de engrosar la lista oficial de especias catalogadas en peligro de extinción, en las zonas sobre todo en las Canarias, donde se han extinguido especies exclusivas de archipiélago. Pero sin suda, la mayor preocupación por salvaguardar la fauna de la península se centra en el lince ibérico, el felino más amenazado de la Tierra, al que no hicimos referencia antes.

España puente de oro para el tráfico de animales en peligro

Refiriéndose específicamente a España dice la “Web de los Animales”:“Por España pasa el 30% del trafico mundial (unos 160.000 millones de Euros) y eso solo se detectada el 50%  que pasa por el estado. La situación geográfica de España (Puerta de Europa), un nivel adquisitivo medio alto y su riqueza natural, hacen que el tráfico ilegal se desarrolle notablemente. Las especies autóctonas termina la citada web –sufren de manera mas directa, el cáncer que supone este trafico, especies como, los osos pardos, los rebecos, los urogallos, los linces, las águilas imperiales, los halcones peregrinos, los pequeños pájaros o los Galápagos, son los mas afectados.

Lamentablemente puede entrar cualquier animal a través de España. Por los puertos españoles se introducen grandes cantidades de pájaros exóticos procedentes de América Latina, Asia y chimpancés provenientes de Guinea Ecuatorial, ex colonia española en África.

El poner fin al tráfico de animales –y no solamente de los que se hallan en las listas de la Convención de Washington- seìa una noble tarea. Pero hay grupos de presión enormes e intereses comerciales locales que anulan los esfuerzos de la VILN y otros grupos internacionales y la inercia de la CE, más bien dedicada a la política.

La lista negra de animales en peligro crece de año en año como decimos en párrafos siguientes los conceptos de alto riesgo y los de riesgo a secas, suelen depender muchas veces de las organizaciones ecologistas que alimentan las web y del cambio climático en diversas regiones del globo. Ser pesimista en este aspecto es tan malo que como ser optimista y pensar que un Arca de Noë va a venir a salvar a los animales, es necio. Eso ocurre solo en la Biblia y nos gustaría ver el Arca uno de cuyos supuestos tablones ha sido hallado en el monte Ararat, en territorio armenio.

Pero  ver lo que anualmente se comercia lleva, mas bien al pesimismo: 50 mil primates de todas las especies, 135.000 colmillos de elefantes, 3 millones de aves y pájaros raros, 5 millones de pieles de reptiles, 9 millones de orquídeas, 7 de cactus y 25 millones de peces tropicales.

Estas plantas y animales son arrancados de si hábitat original y llevados a otros países del mismo o diferente clima y en el mejor de los casos los que no sean per se animales-objeto por su piel, por ejemplo, pasan el resto de sus vidas en un medio hostil, eso si no han muerto en el viaje (bastante más de la mitad), y las especies más raras son las más sañudamente perseguidas en su propia casa, porque sencillamente se cotizan mejor en los mercados internacionales. Eso lleva a la extinción de la especie y auque los cálculos de Diáspora no pueden ser sino aproximados, el balance queda claro. El usuario es quien tiene que juzgar y si lo estima oportuno, dirigirse a Diáspora a poder seguir corrigiendo nuestros datos. Y tratando de dar pasos al frente.

La crisis mundial de la extinción de especies es bastante mas grave de lo que se piensa. La Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), la mayor organización del mundo dedicada a la conservación de la naturaleza, publica periódicamente lo que se conoce como la Lista Roja de Especies Amenazadas. La ultima, década en septiembre de 2004 determino que un total de 200 especies de animales (200 más que en el estudio anterior) se enfrentan con un alto riesgo de extinción en un futuro cercano, en casi todo los casos como resultado de la acción humana. Desde la última evaluación realizada en 2002 por la UICN, lo primates en peligro crítico de extinción aumentaron de 13 a 19 y el número de especies de albatros en peligro ha aumentado de 3 a 16 debido a la pesca de altura.


La lista roja de la UICN para frenar al hombre en su loca carrera

El sistema de la Lista Roja de la UICN aplica criterios científicos para clasificar las especies y determinarlas como amenazada, en peligro crítico, en peligro o vulnerable. Si bien, el porcentaje total de los mamíferos y aves amenazados no ha sufrido un cambio significativo en los últimos 5 años, el paso de algunas especies a categorías de mayor riesgo ilustra el imparable empeoramiento del problema. La lista de 2002 incluía 180 mamíferos en peligro critico, 440 en peligro. La magnitud del problema se percibe mas fácilmente traducida a cifras: una de cada cuatro especies de mamíferos y una de cada ocho especies de aves están en peligro de extinción.

Para frenar esta tendencia, la Unión Mundial de la Naturaleza solicita que los Gobiernos multipliquen por 100 sus inversiones medioambientales. La influencia del hombre en esta destrucción resulta determinante, ya que aunque la ley del mas fuerte es un proceso natural de selección de especies, se calcula que el ritmo de desaparición de especies es 50 veces mayor que el natural debido a la intervención humana.

Auque los estragos mas llamativos suceden en las zonas tropicales del planeta donde la biodiversidad es mas rica, la fauna y flora europea destacan por el enorme impacto que la alteración o destrucción del hábitat tiene sobre su ecosistema. Así en España quedan menos de 600 linces ibéricos – el felino más amenazado del mundo- 65 osos pardos, unos 30 machos de guión de codornices, la foca monje se considera extinguida y se desconoce la población exacta de otras especies, todas amenazadas a nivel europeo.

Por otro lado los rinocerontes asiáticos –que abundan- están clasificados entre los animales en peligro por la WWF. La cual para los “braconniers” furtivos que los cazan con misiles de mira telescópica es un contratiempo. La última generación de armas sofisticadas es el caos.

El cuerno del rinoceronte africano que, reducido a polvo, se utiliza en los grandes harenes, costaba 38.600 dólares el kilo en Taiwán a fines del 2007. Pero al parecer sus virtudes, descubiertas en Europa atrajeron el apetito de la gente importante de los países del Oriente Medio que maneja petrodólares y Taiwán ha olvidado a sus clientes menos ricos.

La población de lince ibérico se ha visto reducida a la mitad en los últimos 10 años aunque se han producido nacimientos de linces en cautividad, altamente publicitados. Pero se dice menos de los linces muertos por el tráfico rodado por ejemplo en Doñana (España). La verdad es que debido a las poblaciones de conejo, base de su alimentación, se estima que quedan unos 600 ejemplares, principalmente en España, donde solo dos grupos son lo suficientemente grandes como para ofrecer perspectivas de viabilidad de la especie a largo plazo.  Alguna vez disperso por toda la península ibérica, el lince perdió terreno ante la agricultura y la urbanización. La miomatosis, enfermedad introducida para reducir la población de conejos, principal fuente de alimentación del lince, también llevó a una disminución  dramática de sus poblaciones. No obstante, aunque ya no se caza, muchos linces mueren por heridas causadas por trampas para conejos, y otros, al cruzar los caminos. Por ejemplo ene. Mismo parque de Doñana este felino esta protegido legalmente y se encuentra en algunas reservas, donde se toman medidas para aumentar la población de conejos y se realizan esfuerzos para criar al lince en cautiverio, con miras a su posible reintroducción.

También hay especies menos conocidas en grave riesgo en América Latina, como el “ciervo de las islas” (del pantano Guazu-fucu) y el ciervo de las pampas, de gran tamaño son codiciados en Argentina, Uruguay y otros países des cono sur, por el alto valor de sus pieles.

Damos estos dos pequeños ejemplos sueltos para ilustrar como hay animales victimas de la codicia agravada por la impunidad de los que cazan o la necesidad de calmar el hambre.

Hollywood: hoy los persigue, mañana los protege, cuestión de taquilla.

Hay otros enemigos de los animales, a veces absurdos, pero normales en Hollywood: la de los valientes cazadores de tiburones, por ejemplo. Nos referimos  a la serie "Tiburón", de Spielberg habría que decir que el famoso director, muy ignorante en relación con esa especie, no compró tiburones para la piscina de su casa, pero sus planteamientos sobre la peligrosidad del tiburón en la pantalla y sus excelentes efectos especiales (cinematográficos) lo que produjeron fue una manipulación gigantesca en relación con ese animal, en parte la ignorancia de directores y guionistas

El éxito del filme y la soberbia actuación del actor británico Robert Shaw ayudaron sensiblemente a una persecución sin precedentes en todos los mares de ese escualo -no tan peligroso  como se le pintaba y muy combatible- colaborando después en esa caza del tiburón, la demanda por sus cartílagos, supuestamente anticancerosos, para los enfermos del cáncer mieloma, (autorizado en los cinco continentes por presión de los laboratorios  contra ese tumor), un tremendo negocio farmacéutico dudoso respecto a su eficacia, pero sí eficaz para terminar con la especie.

 La Agencia Española de Medicamentos aprobó hace unos años el uso del fármaco "Bortezomib" de efectos todavía no convincentes. Pero ya la muerte al "Tiburón" por una u otra causa estaba decretada desde la película de Spielberg. Lamentable.

La tercera causa de la extinción del tiburón es que es plato codiciado, imprescindible en los grandes restaurantes de Japón y por lo tanto muy perseguido por los cazadores y sus redes mafiosas.

La oferta y la demanda: hasta el pingüino en la lista.

El mercado mundial de las especies sorprende por su amplitud. Con un valor global de cientos de millones de dólares, el comercio internacional representa cada año más de 75 millones de peces tropicales, tres millones de pájaros selváticos, nueve millones de orquídeas(sin incluir las de la Amazonia),  50.000 primates, tres millones de pieles arrancadas para abrigos, cinco millones de pieles de culebras.

 Otros productos como el marfil, proveniente de miles de elefantes africanos, centenares de cuernos de rinoceronte por su supuesto valor afrodisíaco, el cuero de 10.000 canguros y muchos otros objetos que haría la lista demasiado larga, hace que haya un alarmante tráfico de estos productos.

Durante el siglo pasado el mercado de la flora y fauna salvajes   experimentó un auge verdaderamente alarmante, a causa del desarrollo del transporte que empezó a llegar  a todas partes. La demanda cada día mayor de los países consumidores (en general occidentales) con excepción de países árabes que no saben donde invertir los ingresos del petróleo, la  eficacia cada día mayor de los métodos de caza y de explotación de animales, y  las necesidades del continente africano, en crisis, que no tiene otro capital que su flora y fauna o su agricultura.

Los productos que se sacan de los animales son en general artículos de lujo: pieles y accesorios de pieles de reptiles, los afrodisíacos, las industrias de la perfumería y el calzado, etc. y los animales que llamaremos "animales familiares", las mascotas.  

La caza de animales para zoológicos es la única que ha sufrido un  descenso. Los precios son exorbitantes y en alza sobre todo en el caso de especies amenazadas, que cada día son más.

Aunque la amenaza más directa contra todas las especies sea la desaparición de sus habitats, el comercio de los animales salvajes crea una catástrofe ecológica Innumerables vertebrados capturados por el hombre para ser vendidos, están amenazados de extinción. Entre ellos citemos: la vaca marina de Stellar (la foca de las Antillas), el gran pingüino, el visón  de mar y la paloma migratoria norteamericana. También peligró el águila que ilustra el escudo de los Estados Unidos.
 
Al ya mencionado rinoceronte (el africano y el asiático) se unen las tortugas de mar, algunas de cuyas especies han recibido duro golpe con la Marea del Golfo, el chimpancé, el jaguar, el oso gris, el oso negro, los cocodrilos de agua salada, etc.   Eso hace que los precios por "unidad" sean muy altos.

Pero si millares de especies vegetales y animales están al borde de la extinción, no es solamente a causa de la polución, de la caza o de la destrucción de su hábitat, sino del "animal-business". Por una ardilla adquirida en una feria europea, por un pájaro tropical  ¿cuantos no habrán muerto en el camino o en la cuarentena?. "Diez, por uno que llega" dicen los especialistas europeos que están en contra del tráfico de animales.
 
Nueve animales muertos en el momento de la captura por uno que sobrevive, muchas veces canijo y enfermo, que termina sucumbiendo en cualquier jardín  o parque de pueblo.  A éstos hay que añadir, muy probablemente, la muerte de sus madres durante la captura.


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