Los metales estratégicos:
la causa y la excusa de casi todas las guerras.



Modificar las substancias es en diversas tradiciones folklóricas y hasta mitológicas, el poder de los metalúrgicos, los mineros y los herreros. Tal ciencia, que se parece a la alquimia, posee sus técnicas, sus métodos.... sus secretos.

La Tierra es mujer y lleva en sus entrañas metales y los mineros son los que asisten en el parto para llevarlos a la superficie. Los herreros educan en ese sentido a los hijos de la Tierra. Se ocupan de su educación fundados en el mito de la "terra Genetrix” que forma en ella a los hombres y a los metales. Los herreros, los maestros del "fuego".

Así pues la Tierra engendra metales en medio de la oscuridad, por lo general y el cielo tiene también sus "piedras de luz" que a veces lanza a la tierra en forma de meteoritos.

La escritora Mircea Eliade compara a la Madre y al Padre a la idea de los cielos metálicos porque provienen de espacios interplanetarios, lo mismo que los aerolitos que vienen acompañados de fenómenos luminosos. La Kasba, en la Meca, que aparece rodeada de musulmanes en su peregrinaje para visitar la Piedra Negra entregada por el ángel Gabriel a Abraham.

Dioses y herreros unen sus trabajos en torno al fuego, del que se habla en los textos sagrados de todas las religiones. Los hombres fabricaban sus útiles imitando los modelos divinos con una hábil combinación  de lo humano y  lo divino y utilizando el martillo, el fuego, el fuelle,la técnica más sofisticada..

Los metales, según quienes los trabajan, poseen su sexo, pues según una tradición oral el hierro es masculino y la plata, por ejemplo, femenino. El horno y la forma en que se operan las metamorfosis de los metales, otra vez según Mircea Eliade, tienen un poder de muerte y resurrección.

Desde que nació la Alquimia, teórica y práctica, y llegó a Occidente, los metales podrían contar la historia de la humanidad según el gramático Aimeric en su "Ars lectoria", que habla de los diferentes metales con una asombrosa exactitud.

La obra está en latín y así desfilan por ella "el aurum-authentica", la "Argentum-hagiographa" o el "plumbum-apocripha". Pero el hombres se ha infiltrado en la vida cósmica y hasta en la pureza del diamante o del oro, lo cual no lo dice Mircea Eliade, pero nos puede llevar a nuestra propia destrucción.

El mercado internacional de los metales

De los que se extraen y comercial en diversas zonas de la Tierra vamos a enumerar los más conocidos: el antimonio, la plata, el berilio, el cromo, el cobalto, el germanio (cuerpo simple parecido al bismuto) el litio, la alunita, el manganeso, el molibdeno, el niobio, el platino, la nafelita, el tántalo, el titanio, el tungsteno, el estroncio, el torio, el vanadio y el circonio.

Son más raros que el oro y el platino y no tan indispensables como el petróleo. Simples catalizadores de reacciones químicas o ingredientes complejos de aleaciones nuevas, entran en la preparación de éstas por sus cualidades excepcionales y su resistencia a la presión, a la tracción, a los choques y a las temperaturas extremas y por su impacto bélico en guerras recientes.Son los  más caros por su rareza.

Por poner un ejemplo: el turborreactor de un avión tiene un 39 por ciento de metales corrientes  y el resto se reparte entre el titanio (35%), el cromo (13%), el cobalto (11%), el niobio (1%) y  ( 1%) de tántalo. Datos oficiales del 2006.

La carencia de esos metales puede ser grave y citamos a Alemania, por ejemplo, que necesita casi todos los metales citados para su industria y fue una de las mil excusas de Hitler en sus guerras.Sin embargo la realidad es que la guerra fue el medio para robar los metales que no tenía.

Una baja de entregas del 30% reduciría el producto nacional bruto en un 25% y causaría un desempleo de tres millones de trabajadores. Este ejemplo tan claro es difícil de encontrar con exactitud. Ya desde la guerra fría y antes se consideran como secreto de interés nacional las cifras que el más o menos hemos dado. Ahora el exceso de riqueza puede ser tan desastroso como la carencia de un metal estratégico.Vease el caso de George W.Bush.

 Nueva Caledonia:la desgracia histórica de tener demasiados metales estratégicos

En el grupo de islas de la Melanesia, en el Pacífico, se halla Nueva Caledonia. James Cook fundó Nueva Gales del Sur y Nueva Caledonia. Era un típico explorador, que sus fundaciones bautizaba con nombres ingleses y las  incorporaba más o menos a la corona imperial. Pero los franceses -más pragmáticos- la anexionaron a Francia en 1853, después de que los "nativos" (kanakos)  mataron  a varios marinos del barco "Almene". Una buena excusa: el orden. Fue un penal y "territorio francés de ultramar" muy apreciado por su riqueza mineral (níquel y cromo).

Las tradiciones religiosas, la artesanía y la organización social fueron barridas por los colonizadores y los nativos, sin tierra, fueron confinados a las "reservas",  antes casi que existieran americanos en el Far West

Hubo una rebelión armada de los kanakos, ahogada con sangre y el proceso colonizador controlado y después de 1946 en el retoque legalista de parís fue declarado "territorio francés de Ultramar" con una teórica "autonomía" que favorecía más bien a los ”caldoches " (de origen europeo, generalmente francés). El presidente Miterrand, como en otras partes, les dio las esperazas con la mano izquierda y se las quitó con la derecha. Siempre fue ambidiestro,como otros que le precedieron. Socialismo a la francesa.

Los kanakos sufren discriminación en lo escolar, poseen solo un 10% de la tierra cultivable, son ricos en paro y sus campañas en pro de la descolonización y por sus tradiciones o identidad. Cuando hay un motín serio que llega a oídos de París, se produce o un cambio de Primer Ministro de los Territorios  de Ultramar  (M. Emmanuelli) al principio de los 80, o nuevas mesas redondas, asambleas institucionales, declaraciones de principios y convivencias entre la metrópoli y los Territorios de Ultramar, etc. pero jamás un estado kanako.

En diciembre de 1986 intervinieron las Naciones Unidas y la Asamblea General proclamó por 86 votos contra 24 el derecho del pueblo kanako a la autodeterminación y a la independencia. Ni referendums -que no sirven para nada- han cambiado la situación y en algunos casos empeorado. Y es la suerte de los  pueblos ricos en minerales en "situación transitoria".

Por otro lado están las necesidades enormes de la fabricación de armas, no sólo atómicas sino también convencionales. Eso explica ciertas posiciones políticas, que saltan por sobre los derechos de los pueblos según hemos visto.

Los Kanakos quieren la independencia de Francia, con toda razón:el colonialismo no se puede perpetuar porque Francia necesite sus metales.La visión de la población indígena que es mayoría no es racista sino étnica y tiene derecho a una identidad propia que Paris desprecia.Y sobre todo descolonizadora,aunque las “autoridades” sean “caldoches”(30%).La inmigración francesa está abierta. Con los sueldos de las empresas mineras galas, trabajan cuatro años y se retiran después.Igual que en Guayana francesa.También Francia tiene colonias en el propio hexagono:bretones,vascos,corsos,alsacianos,occitanos,gritan pero en la nueva Europa,nadie les oye.La europa de los estados centralistas.

  Para Paris la cuestión de identidad,no existe. Hablan en su propaganda del “Avenir ensemble”(Futuro Juntos), pero siendo ellos los que detentan el poder.Multicultural,pero unilingüe. ¿Quién puede comparar la lengua de Moliere con uno de esos “dialectos”.Lo de siempre.

Sin embargo, los científicos e ingenieros franceses han  descubierto, en la región de Ariège, yacimientos  importantes de tungsteno, que valen para el gobierno galo casi tanto como antaño el petróleo del Mar del Norte para Inglaterra. Hay cosas más valiosas en sí que los metales estratégicos, tales como el petróleo, el uranio, el oro y los diamantes, pero éstos se pueden importar. Del uranio haremos unos párrafos aparte.

Estados Unidos, gran productor y consumidor


El pactolo (fuente de riqueza) de Estados Unidos es enorme. Después de Suráfrica es la potencia que más metales, de los aquí tratados, posee en su suelo. Tiene plata, berilio, titanio, tungsteno, vanadio y circonio. Canadá es la sexcta potencia en esa jerarquía. Dispone de reservas de niobio y tántalo. Es por eso que Hitler la codiciaba y luego los dueños del Apartheid.

Pero el problema no sería tal si los países con fuentes de esas riquezas comerciaran abiertamente con otras carente de ellas. Pero, por ejemplo, los Estados Unidos y Rusia practican más o menos abiertamente una política rígida de conservación de sus recursos estratégicos.

Por lo tanto las frías relaciones entre los países de la Organización del Tratado de Asia y los del Tratado Atlántico Norte vienen a crear los problemas internacionales de los metales estratégicos. Las Naciones Unidas son o tienen fama de una ineficacia comparable a la Sociedad de Naciones (años 30).

Hay tierras que se agotan y no dan más de sus entrañas, como el carbón en que un día Gran Bretaña fue una gran exportadora y hoy   no aparece ni tan siquiera en la lista simplemente por agotamiento de sus minas, dato que lo aportaba el libro sobre recursos de energía de las Naciones Unidas en 1986.  Y ese año hasta Alemania le superaba y no digamos Rusia, los Estados Unidos y Sudafrica.

El caso de China queda aparte porque muchas veces la cifra aún ahora es secreto oficial, de interés nacional y hay la consabida "seguridad nacional".

De todo eso se desprende la necesidad sobre todo de Europa y la de los países débiles energéticamente para importar metales (y minerales), pues una carencia total de ellos reduciría el producto nacional bruto y un desempleo que muchos no puede permitirse sin caer en el paro o en el hambre aunque la actual crisis mundial tenga su origen en el petróleo.

Pero los países ricos en materias primas tienen sus altibajos. En vísperas del armisticio de Corea, China Popular declaró a Occidente el embargo a sus exportaciones de tungsteno y antimonio. Los Estados Unidos cubrieron sus necesidades con la producción nacional, pero ese llamado "tesoro de guerra", que son las reservas, casi desapareció, con el concepto de “seguridad nacional”y un antiterrorismo “sui generis”genertado por Bush con la ayuda íntima de Tony Blair, Aznar y otros.El nombre de Guantánamo ni les suena.

Los japoneses han seguido más o menos el camino de los Estados Unidos en materia de exportaciones. Sus poderosas centrales de importación, como la "Sogo Shoshas", comercian con los metales estratégicos y su habilidad para disponer de reservas es proverbial, aunque ahora atraviesen grandes carencias.
 
Lo del uranio es una Guerra Internacional no declarada, en que los Estados Unidos van en cabeza, tras provocar patadas y codazos a sus competidores,o inventar nuevas guerras como la del Irak. Eso y el petróleo le han dado al presidente Bush, el poder que tiene.Y que perdurará en sus sucesores.

El caso del reciclaje de los metales preciosos


"Me pone nerviosa ver que están limpiando las calles", dice Hazel Prichard. Es lo que los barrenderos recogen en sus bolsas lo que hace que le hierva la sangre, porque entre los desperdicios de las calles hay trazas de platino, uno de los metales más raros y más caros del mundo.

Los convertidores catalíticos que mantienen los contaminantes de autos, camiones y colectivos en un nivel aceptable usan platino, y con los años se pierde lenta, pero constantemente, por los caños de escape. Prichard, geóloga de la Universidad de Cardiff, Gran Bretaña, advierte que anualmente se dispersan toneladas de ese material en las calles y las rutas, por lo que está buscando sitios en los que esté concentrado para recuperarlo. Uno de sus primeros blancos son los contenedores de las máquinas que limpian las calles.

El platino no sólo es un componente vital de los convertidores catalíticos, sino también de las celdas de combustible y sus existencias se están agotando. Si los 500 millones de autos en uso se reequiparan con celdas de combustible, las pérdidas operativas agotarían las fuentes de platino del mundo en 15 años.

A diferencia del petróleo o los diamantes, no existe una alternativa sintética para el platino. Pero no sólo el platino se está usando a un ritmo alarmante. Lo mismo ocurre con otros metales raros, como el indio, que se está gastando en cantidades sin precedente para hacer LCD para las pantallas planas de TV, y tantalio, para hacer dispositivos electrónicos compactos, como los teléfonos celulares. ¿Cuánto durarán las reservas de uranio en la era nuclear? Las reservas de elementos como el zinc, el cobre, el níquel y el fósforo, utilizado en los fertilizantes, se acabarán en un futuro cercano.

El consumo global de la mayoría de los metales preciosos no se conoce con certeza. Las compañías mineras guardan en secreto las cantidades existentes de metales raros, como el indio y el galio. Gobiernos e investigadores ahora se están dando cuenta de que podría haber un problema.

El equipo dirigido por Armin Reller, de la Universidad de Augsburg, Alemania, afirma que tenemos como mucho diez años antes de que se termine el indio. La escasez podría reflejarse en su precio: en 2003, el kilo se vendía a unos 60 dólares; en 2006, el precio del kilo llegó a 1000 dólares.

Los geólogos europeos calcularon los costos de nuevas tecnologías según los materiales que utilizan. Coincidieron en que el ascendente nivel de vida de una población creciente demanda como nunca antes materiales de los que sólo la Tierra puede proveernos.

Es más: las limitaciones de materia prima podrían indicar que no vale la pena desarrollar ciertas tecnologías. Por ejemplo, el galio se usa para fabricar un material semiconductor en el corazón de celdas solares que prometen ser el doble de eficientes que las convencionales. Un reciente informe concluye que las reservas actuales no permitirían una contribución sustancial de esas celdas a la futura oferta de energía solar.

Y otros cálculos dan resultados alarmantes: sin un mayor reciclaje, el antimonio, presente en los materiales aislantes, se acabará en 15 años; la plata, en diez, y el indio, en cinco. Más estimaciones indican que el zinc podría terminarse en 2037 y el terbio, que se usa en las lámparas fluorescentes, podría terminarse en 2012.

Sin embargo, nuestra avidez por los metales y los minerales podría no seguir creciendo indefinidamente. Cuando el equipo dirigido por Tom Graedel, de la Universidad de Yale, analizaron el consumo de hierro, uno de los metales más abundantes del planeta, encontraron que en los Estados Unidos se había estabilizado per cápita alrededor de 1980.

¿Qué se puede hacer? Reducir los desperdicios, encontrar sustitutos cuando sea posible y reciclar el resto. Prichard y Lynne Macaskie, de la Universidad de Birmingham, descubrieron que el platino constituye 1,5 partes por millón de la tierra en las calles y las rutas. Ahora, están buscando el mayor depósito urbano existente para aplicar un proceso bacterial que extraería el platino del polvo.

Las ciudades son depósitos de metales que se podrían reciclar. Reemplazar con plástico el cobre de los caños de agua liberaría enormes cantidades para otros usos. Las soluciones podrían tener que ser drásticas, pero, como dice Graedel en Proceedings of the National Academy of Sciences , "las existencias de varios metales parecen ser inadecuadas para sostener la calidad de vida del mundo desarrollado para todos los habitantes del mundo con la tecnología contemporánea". Y cuando los recursos escasean, el conflicto no está muy lejos...
Los metales de los que habla Hazle Prichard – en su excelente reportaje – son los que se incluyen generalmente en el grupo platino. Hleos aquí:

El paladio, el iridio, el rodio, el rutenio y el osmio. Éstos son imprescindibles para la refinación del petróleo y la fabricación del ácido nítrico como materia prima para la producción de fertilizantes y explosivos a partir del nitrato de amonio.

El platino, también se aplica en la fabricación de vasijas de laboratorio, empastes dentales, en traumatología como clavos óseos, en la industria eléctrica y la joyería.

El paladio, además se usa en la purificación del hidrógeno por difusión y el recubrimiento de la porcelana para darle color y brillo metálico. Su precio está por los 500 dólares la onza.

El iridio
, por ser más duro que el platino también se usa en la fabricación de plumas estilográficas, se cotiza en más o menos como el anterior. En el mercado internacional.

El rodio
, por su alto punto de fusión se utiliza en la fabricación de alambres del termopar de platino para medir temperaturas hasta de 1640°C, también se aplica en el electroplateado para obtener superficies duras, resistentes al desgaste y permanentemente brillantes. Este metal tiene la más alta cotización de su grupo con presios que se acercan a los 2000 dólares la onza.

El rutenio
, por ser el más duro de los metales de su grupo se utiliza en aleaciones con el platino y los metales de este grupo, pero tiene la desventaja de ser muy volátil y venenoso. En cambio tiene la más baja cotización de este grupo a 160 dólares la onza.

El uranio
, es la materia prima en la obtención de energía nuclear que tiene muchas aplicaciones en la industria bélica y con fines pacíficos, especialmente en medicina.
A partir del uranio se obtienen los elementos transuránidos, entre los más pesados se obtienen: el plutonio, americio, curio, berkelio y californio. En el mercado internacional se cotiza como óxido (U308) con oscilaciones de precios no coinciden oficialmente.

La geología de los metales estratégicos, es complicada, muy diversa y con derroteros falsos y engañosos, capaces de crear falsas expectativas en los inversionistas; especialmente en aquellos explotados, como producto principal, como el titanio, uranio, cromo, manganeso y tungsteno que son erráticos, aparentemente abundantes, pero con ocurrencias muy superficiales.

En cambio los obtenidos como producto secundario de la segregación metalúrgica de los metales no ferrosos; como el antimonio, que se obtiene como producto secundario de la explotación de la plata y el plomo, el cadmio y el indio de la metalurgia del zinc; el bismuto, el selenio y el teluro de los barros y residuos de la metalurgia del cobre; sus ocurrencias están ligadas a estos metales, con una geología de mayor certeza.