Los fenómenos paranormales:
de las sectas a las curaciones milagrosas.



Es difícil encontrar una palabra o una definición que abarque todo lo que se va a incluir en este reportaje, pero en todo caso es valida la definición que se encuentra en la obra “Parapsychology” editada en Londres hacia 1990. Dice así: “parasicología es el estudio de fenómenos paranormales de hecho o factuales, tales como la ESP (percepción extrasensorial) o la sicoquinesis. O las practicas de ciertas sectas y las curaciones “milagrosas”.
Relatamos primero uno de esos fenómenos, antes de entrar en materia.
Los carbones ardientes iluminan el rostro de un hombre que mantiene casi en la posición militar de firmes, con los pies descalzos y muy tensos. Un primer paso bajo la orden del jefe de los ilusionistas nacional y el joven marcha sobre el carbón incandescente sin pestañear como haciendo gala de que le también lo puede hacer como su maestro. La escena no pasa ni en India, ni en Haití sino en el corazón de Europa. Es sencillamente un primer paso en la vida de un ilusionista al que la secta X quiere probar sus poderes mentales.
La moda del “Firewalking” (Pisar el Fuego) se ha extendido de Inglaterra a los Estados Unidos y ahora Europa continental lo mismo que el budismo y las filosofías y religiones orientales.
Este fenómeno de resistencia al fuego es conocido desde hace varios milenios. Lo cita ya el Viejo Testamento al decir… “si caminas sobre fuego no te quemaras”…Es frase del profeta Isaías. Esta facultad se atribuye en el Nuevo Testamento a los santos que eran insensibles a las dentelladas del carbón o de la madera incandescente.
Hay numerosos antropólogos que han querido observar de cerca el poder que como el ilusionismo se extiendo a los cuatro puntos cardinales: los yogis, los derviches (musulmanes), los faquires, los chamanes, los médiums. En occidente actúa o vive el celebre ilusionista escocés Daniel Douglas Home, que ha hacho demostraciones de sus poderes incluso en la TV independiente británica ante millares de escépticos.
Si para algunos es invulnerabilidad desafía las leyes naturales y rechazan de plano estos fenómenos psíquicos paranormales, otros prefieren optar por una explicación más prosaica. Así para el físico Henri Broch, la mala conductividad térmica y la débil capacidad calorífica de algunos carbones ardientes –a causa del polvo, la mugre, la humedad o la mala calidad y mezclas o los pies mojados que juegan el papel de aisladores- bastan para levantar el velo de ese misterio.
 Dicho de otra manera, si podemos caminar sobre brasas a condición de que se den ciertas condiciones. Broch, autor de “En el corazón de lo extraordinario”. “Me pregunto si con la ayuda de la física y una demostración de lo que es la conductibilidad, mi libro haría tanto como un gurú para o intentar la marcha sobre carbones ardientes”.

De la autosugestión a la superchería

De la autosugestión y facultad paranormal para unos, superchería o simple teorema físico para otros “el caminar sobre el fuego” es tema de una discusión universal que abarca toda la parapsicología.
Creada en 1889 por Max Desoír el termino de parapsicología designa un estudio racional de los fenómenos psíquicos inexplicables o “aptitudes humanas paranormales” que comprenden esencialmente la percepción extrasensorial o EPS que explica otra vía diferente de los cinco sentidos humanos: la telepatía, la clarividencia y el preconocimiento, las curaciones “milagrosas”.
Aparte de la invulnerabilidad al fuego, un gran numero de fenómenos han quedado incluidos en la rubrica de la “paranormalidad” tales como los curanderos, radiestesistas, auras (epilépticas o histéricas), fotografías Kirlian, psicoquinesia (es decir la acción a distancia), desplazamiento o deformación de objetos, de un ser sobre objetos materiales sin intervención del cuerpo, etc…
A partir de los años 30 del siglo pasado se han realizado detallados estudios basados en pruebas, estadísticas o procedimiento a ciegas: se ha tratado de también de efectuarlos en laboratorios y por ordenador especialmente por el norteamericano J.B. Rhine. Se ha intentado darles una explicación racional. Incluso los físicos se han preocupado del tema. Estas investigaciones respondían a la necesidad profundamente ancladas en muchos espíritus del siglo XIX: dar un fundamento objeto y empírico a los fenómenos paranormales extendiendo la búsqueda científica ala dimensión espiritual de la existencia. Pero, cualquiera fueran los resultados de todos estos estudios, jamás han convencido a los escépticos.
“Toda ciencia digna de este nombre tiene resultados sólidos. Los estudios han parapsicología no han logrado ni uno solo” –declara el físico Jhon Wheeler. Para muchos sabios la no –reproducción de los fenómenos psíquicos en laboratorio y la falta de rigor observada en los protocolos experimentales basta excluir ese estudio de las disciplinas normales.

Para ser un buen parasicólogo

Un científico inglés afirmaba que para ser un buen parapsicólogo era necesario ser a la vez “naturalista, psicólogo, psiquiatra, juez de instrucción y prestigiador”. En 1990, el CSICOP (Comité para la exploración de los fenómenos pretendidamente Paranormales) fue creado en los Estado Unidos. Se quería responder a una oleada incontrolable de fenómenos que se titulaban para normales, tales como “los fluidos mentales” o las curaciones naturales sobre todo del cáncer. Estas cuestiones llegaron a Hollywood y se han hecho decenas de películas sobre el tema por productores que creían en esos fenómenos y por lo que no creían. Desde entonces han sido desenmascarados numerosos médiums que negociaban con gente débil engatusándola. En esa clase de impostores los prestigiadores han jugado un papel esencial a veces delante del público. Hoy siguen estando de moda.

Los videntes y sus médiums: supercherías al descubierto

Así los prodigios del vidente norteamericano Meter Popoff, que se hizo rico, fueron desmitificados por el gran ilusionista J. Randi. Aquel médium que se declaraba capaz de adivinar el nombre, la dirección o la enfermedad que aquejaba a cualquier persona del público, con los ojos vendados, no fue peligroso hasta que comenzaron las curaciones milagrosas con la imposición de las manos de Meter Popoff. Y termino afirmando actuar gracias a poderes paranormales a través de revelaciones directas de dios.
El caso fue examinado por medio del camescopio y de un scanner a frecuencias. Lejos de ser una manifestación divina, la voz que detectaban las ondas no eran producidas del mas allá sino gracias a la voz de la esposa del “vidente” Meter Popoff. Oculta en la oscuridad, ella guiaba a  su marido, provisto de un receptor oculto a la altura de la oreja cubierto por su pelo largo. La esposa de este médium había hecho antes la ficha de los que iban a estar alrededor de la mesa.
Hay en estos momentos un ilusionista, Gererd Majax, respaldado por un equipo de científicos sin tacha. Lanza un desafío a toda persona susceptible de poseer poderes que desafíen las leyes naturales. “Yo no estoy contra lo paranormal sino contra la trampa”.
El gran error de los que muestran poderes parafisicos es tratar de dar un status de ciencia exacta a los que desafía, precisamente, nuestra razón.