Picasso y Guernica: la génesis de un mural (I)
Exposición Internacional de París,1937.
Pesimismo en el Pabellón de la República, Pablo Picasso no encuentra tema para pintar su mural.

En 1936, bajo el soplo helado del totalitarismo que presagiaba la noche que se iba a abatir sobre Europa y el mundo, Ernest Ballach tituló “El año trágico” una escultura que acababa de terminar en los primeros días de 1937. La intuición no le engañaba, en Alemania, el año quedo marcado por la exposición del Arte degenerado y los campos de exterminio y en Rusia por las purgas.

 Por otro lado, también por la guerra llamada Civil, en España era ya año trágico, desde  el levantamiento de las tropas del Ejército de África bajo el mando del general Franco. El transporte a la península de fuerzas mercenarias moras y la legión en aviones Junker alemanes, le había dado ventaja inicial. La desgana y la incompetencia, primero y luego eso mismo más la división de los políticos de la República le dieron la ventaja final junto con la intervención masiva de la  Alemania de Hitler más la italiana del Duce y la indiferencia-por decir lo menos-de las”democracias”.

Pero estamos todavía en l937.En enero  se iniciaron los preparativos de la Exposición Internacional de Paris, en que dos sistemas antagonistas-Alemania y Rusia- se enfrentaban en el campo de las Artes, en Paris, ante los ojos del mundo; en el terreno de la contienda bélica  España estaba desamparada y Japón se comía Asia, mientras todavía solo en el Arte, Alemania estaba frente a Rusia.

 La exposición, que iba a inaugurar en mayo el presidente francés Albert Lebrun, comprendía 240 pabellones que representaban a 42 países. La prensa mundial estaba presente, describiéndola como “el triunfo del modernismo”. Ya Francia se había, en cierto modo, dejado avasallar por Rusia y Alemania permitiendo que sus pabellones tuvieran una plaza de honor al pie mismo de la Torre Eiffel. El responsable del pabellón nazi, el Dr. Ruppal, destacaba lo más importante a su juicio –dentro de lo puramente significativo- y eran los planes y croquis de los grandes trabajos del Führer, destinados a cambiar el carácter de la vida alemana y
Europea.

A la vista de las crónicas y planos de la exposición se podía deducir ampliamente que ninguna de las precedentes, podía igualarse a esta de 1937, en cuanto a trabajo de organización y proyectos urbanísticos. Una vasta red de más de dos kilómetros de paseos, compuesta por jardines, fuentes y avenidas, formaban una verdadera ciudad dentro de París…

 EL pabellón de la Republica se encontraba situado en la Avenida del Trocadero. La superficie total ocupada era de 14.000 metros cuadrados de un terreno irregular y en pendiente, en el centro del cual había un árbol imposible de derribar. Era un pabellón discreto, obra de los arquitectos Lacasa y Sert, situado entre los edificios de la Rusia comunista y la Alemania nazi. El gobierno de la República contaba con la colaboración de los artistas más importantes de su época, como Joan Miro (Payés catalán en revolución), Julio González  (La Montserrat) y Luis Buñuel como coordinador de propaganda al Servicio de la Información en la Embajada en la Republica en Paris.

En 1937 Buñuel supervisó la producción y realización de la película de propaganda “España Leal en Armas”. El gobierno republicano le encargó la programación cinematográfica del pabellón español en la Exposición Internacional de Paris. Faltaba que Picasso, aunque nombrado ya, se pusiera al trabajo de verdad y se pusiera a hacer el gran mural de la fachada que más o menos se atuviera al lema “España Leal en Armas” aunque  eso fuera un tanto abstracto. Se trataba además de llenar el ancho espacio que separaba el hall del pabellón de Euskadi.

 Picasso deprimido medio arruinado, no halla su camino…

En los meses anteriores a la gran muestra, las cosas habían ido de mal en peor para el pintor. La mayoría de los artistas peninsulares exiliados se hallaban como perdidos, sin noticias de sus familias, sin dinero, mientras las revistas franquistas de Francia,”Je suis par tout”y “L´Occident” dominaban el panorama artístico y político faccioso con bulos, calumnias y montajes. Y con sus “secuestros” y “fusilamientos” que nunca tuvieron lugar, achacados  naturalmente a los “rojos” tales como el de Zuloaga, el del propio lehendakari Aguirre, el de los futbolistas Lángara (guipuzcoano de Andoain), el del célebre guardameta Zamora, etc…Todos resultaron falsos. Y de los montajes fotográficos no digamos.
La opinión pública francesa estaba alarmada y equivocada, aunque Picasso recibía noticias directas de Biarritz, provinentes de exilados republicanos, de que toda aquella propaganda franquista (la de los periódicos citados, en excelente francés) era una farsa descarada. Esa prensa   tenía el visto bueno de Paris, aun a sabiendas de lo que la derecha francesa tramaba. Jamás  fueron prohibidas hasta casi l945 etc. Cuando llegó De Gaulle triunfante y se instaló en el Eliseo. Entonces Brasillach, director de “Je suis par tout” fue fusilado, pero sólo por colaborar después con el mismo periódico con el ocupante alemán. No por el daño que había hecho a los republicanos en la guerra civil.

   Picasso se hallaba en l936 prácticamente arruinado, sobre todo moralmente. No tenia taller acababa de dar fin a su matrimonio divorciándose de la bailarina rusa Olga Kokhlova, su primer amor, legal, en su feliz época de Biarritz, l9l8, de la que conservaba gratos recuerdos y aún tenía amistades importantes, ligadas después al Museo de Arte Moderno de Nueva York (cono la de Alfred H. Barr), que tan útil había de serle años más tarde, para instalar y presentar su “Guernica” en el MOMA.

 Con Olga había permanecido casado más de veinte años, perdiendo, en el juicio de divorcio, su conocida finca “La Californie”, donde tenia instalado un inmenso estudio y el dinero que le quedaba había volado o estaba muy desperdigado. Tuvo que vender su piso de Paris, viéndose obligado a vivir, con su hijo Pablo –una autentica calamidad viviente-, en un pequeño hotelucho del Barrio Latino, desesperado por la falta de espacio que le impedía pintar a su gusto, aunque seguía haciéndolo todos los días.

En esa época solía deambular  con su hijo por las orillas del Sena y sólo su amigo Paul Eluard parecía comprenderle y tolerarle. Sí, hacia bocetos y cuadros pero sentía una angustia opresiva. En este viejísimo rincón de Paris, en una calle que llevaba el nombre de un antiguo convento, Grands-Augustins, un palacete en la esquina de la calle con el muelle, terminó siendo su destino providencial.    Era un amplio edificio que pronto con la ayuda de su nueva conquista Dora Maar (Theodore Markovitch) terminó por ocupar, a pesar de la tenaz oposición de la esposa oficial del pintor Marie-Therese Walter (madre de Maya Picasso).Las dos mujeres se evitaban cuidadosamente. 

El actor Jean Louis Barralt le había hablado del palacete diciéndole que estaba disponible. En ese edificio fue donde el héroe de Balzac en su obra ”La obra maestra desconocida” , de ficción, Frenhofer,  un pintor genial, al alejarse cada vez más de la representación de la naturaleza en su sed de lo absoluto, crea y destruye su obra maestra, suicidándose después. La descripción que hace Balzac de esta casa, de la empinada y sombría escalera, tiene hoy una sorprendente semejanza.
   Picasso emocionado y estimulado  ante la idea de trabajar a la ilustre sombra de Frenhofer, el pintor inventado por Balzac, pidió ayuda urgente al gobierno republicano. Pero no obtuvo respuesta, aunque Ucelay afirmaba que sí.

 Aunque el gobierno de la república no compró Grands- Augustins  para él, allí se instaló Picasso (alquilándolo) con la eficaz ayuda de Dora Maar, inspirado por sus recuerdos de hacia diez o veinte o más años. Picasso empezaba a renacer de sus cenizas

 Ucelay es pro Arteta, pero… éste se va a México sin remedio.

El Gobierno Vasco nombró a José Maria Ucelay Director General de Bellas Artes en 1936 y comisario para el Pabellón Vasco de la Exposición Internacional de Paris de 1937. Los géneros más característicos de su obra son el retrato y la naturaleza muerta de estilo realista y minucioso, de gran perfección técnica y caracterizada por una peculiar estilización de las formas. Había pintado el mural del Batzoki de Bermeo en 1933, y estaba exiliado en Paris. Ahora apostaba por Arteta, cuyo historial brillante aunque humilde, todos los vascos conocen.
  De todas formas Aurelio Arteta, que pintó la tragedia de Gernika, por dentro, no era un muralista reconocido y no hubiera aceptado el trabajo. Pero en ese momento a principios del 37 como otros artistas exiliados, estaba deprimido por las necesidades, y la marcha de la guerra en Euzkadi. Ucelay le contactó por teléfono a Biarritz y le animó, pero él no tenía siquiera dinero para pagarse un viaje a Paris.

  Además estaba decidido a marcharse a México. Dijo de forma definitiva a Ucelay que no contara con él. En vista de eso, José Maria Ucelay dimitió de su cargo ante el Gobierno Vasco.

 Tampoco había tema concreto para cualquiera, ni para Picasso: el “No pasaran” de Madrid y otros hechos relevantes de la guerra, gris por el lado de las fuerzas republicanas, épico pero mucho menos(toma del Alcázar de Toledo) y después uno de los grandes montajes heroicos del régimen ,desanimaban a cualquiera y de todas formas Picasso estaba firmemente contra Franco, con el Frente Popular, y siempre dispuesto a ayudar. Pasaban los días y los meses sin encontrar el tema que le galvanizara, la inspiración para algo genial, que le empujara a moverse en gran forma. Sabía que su obra  tenia que ser clave para servir de contraofensiva artística al fascismo y la guerra contra los desleales Era la meta del gobierno republicano. Mientras, “Sueño y mentiras de Franco” fue original y muy eficaz, pero un gran mural era otra cosa, si bien es cierto que para el “Guernica” le sirvió como una eficaz referencia.

 Por entonces el presidente de la Republica Juan Negrín convocó a su gente, los comisarios vascos, catalanes y españoles a una reunión urgente, para tratar de dar el empujón final a Picasso,  muralista oficial de la Exposición Internacional. Heliodoro de la Torre, hombre ecuánime, y de gran prestigio, consejero de hacienda del Gobierno Vasco estaba a su lado. Se hallaban presentes todos  los comisarios comprometidos.
 
 Negrin propuso dar a Picasso un voto de confianza, como el futuro e indiscutido artífice del mural–estrella de la Exposición Internacional que sería la gran portada del pabellón republicano.  Negrin dio noticias a los reunidos sobre Picasso. Dijo que ya había superado la crisis de su divorcio y estaba instalándose en Grands-Augustins. Y luego enfatizó: “si tenemos a Picasso en cuerpo y alma, el impacto será mayor que una batalla ganada en el frente a los fascistas”.

 Visto lo que pasaba, Heliodoro, a sabiendas de que tanto Ucelay como Arteta estaban fuera de juego, por las circunstancias, dijo que él nada tenia que objetar a Picasso, que le respetaba profundamente y le brindó su apoyo, lo cual el pintor se lo agradeció después, al igual que  Negrin, el cual se ofreció para arreglar cualquier problema que se les presentara a los vascos. Al despedirse, Heliodoro atajó al presidente de la Republica diciéndole que era ya hora que el Gobierno de Madrid tuviera un gesto hacia los vascos. Le recordó que Hacienda de Euzkadi le había prestado a la Hacienda Central al principio de la guerra una cantidad respetable de dinero y ellos ahora estaban angustiados para comprar una gran casa en que albergar a los heridos vascos sin remedio, cientos de  mutilados, que iban siendo evacuados en barcos a Francia y pobremente alojados porque no se podía más.
 
Le añadió que, casualmente, las autoridades francesas habían anunciado la subasta pública de una finca en Biarritz ”La Roseraie” que en vida perteneció al aventurero  luego estafador internacional Stavinsky. Era una ocasión única que había tratado con el lehendakari Aguirre y tampoco se imaginaba éste de donde diablos podían sacar tanto dinero.  Heliodoro le dijo adiós al presidente de la Republica con estas palabras “acuérdate del porvenir de esos gudaris…sin porvenir”. Se despidieron cordialmente esa noche. Y, semanas después, Negrin agenció el dinero para adquirir “La Roseraie”,destinada a alojar a los heridos de guerra de la república. También tuvo a Picasso “en cuerpo y alma”.

 Mola anunció el holocausto de Guernica  con octavillas. 
 
En cuanto al tema, claro que tenía que ser la guerra civil en España y la brutalidad del fascismo. Era marzo de 1937, Gernika no había sufrido todavía el ataque de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, pero Mola había amenazado por medio de octavillas que si los vascos no se rendían de inmediato arrasaría Bizkaia. Ya Bilbao y Durango habían sido atacados por la “Aviación Nacional”, con  la población civil como objetivo. “Tengo medios sobrados para hacerlo” –terminaba la última octavilla del general Mola, difundida desde aviones sobre el frente vasco y la retaguardia. E indudablemente los tenía venidos de Hitler y Mussolini.

 La segunda de esas ciudades, Durango, en un bombardeo intenso de la aviación legionaria italiana había sufrido 269 muertos,en hora y media de ataque, sin bombas incendiarias. Nadie imaginaba que Mola, Franco o los alemanes, en su escalada de la guerra aérea, llegarían a atreverse a elegir a Gernika, la ciudad sagrada de los vascos, como blanco y como banco de pruebas.

 En esto, impensadamente el 26 de abril de 1937 como llovida del cielo con rayos y truenos, la aviación alemana y la italiana con la insignia de la “Aviación Nacional”, destruyeron Gernika. Las radios, las agencias internacionales, todos los medios de comunicación se ocuparon del hecho. Los despachos de prensa alemanes, italianos y mayoría de los ingleses acusaban a los vascos de haber destruido su propia ciudad. Los dinamiteros vascos ayudados por los dinamiteros asturianos la habían incendiado.

 La bestialidad de la Legión Cóndor, punta de lanza del fascismo internacional, acababa de dar a Pablo Picasso un tema-macabramente imprevisto- contra esa y contra todas las violencias del militarismo faccioso. La bestialidad del fascismo era el tema señalado, Gernika era la chispa que prendía la mecha de la inspiración y el referente factual del pintor.

Pero Franco y sus socios añadieron a la violencia, la mentira y la calumnia que dura casi 70 años. He aquí, para terminar esta primera entrega del gran reportaje, la primera muestra:

Gernika, Abril 1937: los montajes de Franco para engañar al mundo.

-Gernika ha sido destruida por el fuego y la gasolina, el incendio se produjo ayer (o sea el 28) y Aguirre ha lanzado la mentira infame –porque es un delincuente común-  de atribuir ese crimen a la heroica y noble “Aviación Nacional” de nuestro ejército.

-Insistimos que nuestra aviación no voló ayer (28), pero ha volado hoy (29) sobre Gernika, que aparece destruida (luego descripción).por los rojo-separatistas.
Aguirre, el diabólico
Aguirre intenta una farsa más: son las infamias de Aguirre.
Aguirre miente.
Los vascos y el mundo entero deben saber que Aguirre ha quemado Gernika. No hay más verdad que ésta. Esta es la única verdad.

-La indignación de las tropas nacionales no puede ser mayor por las calumniosas maniobras de los dirigentes vasco-soviéticos que después de destruir por el fuego sus mejores ciudades, intentan culpar a la aviación del Ejercito Nacional de tales actos de barbarie.

-Las radios facciosas le hicieron eco. He aquí unas muestras:

“La noticia que aviones extranjeros al servicio de la España Nacional han incendiado y destruido Gernika es pura patraña. Gernika  ha sido incendiada por los vascos marxistas, porque la destrucción es monopolio de los bolcheviques rojos.
(Radio Salamanca, 27 abril, 1937)

“Después de haber obligado a las gentes a encerrarse en sus casas, grupos de milicianos recorrieron las calles con bidones de gasolina con los que prendieron fuego a los edificios. Después arrojaron bombas incendiaras desde aviones.
(Radio Burgos, 27 abril, 1937)

“La destrucción de Gernika no ha sido obra de los nacionales, no ha sido causada por bombardeos aéreos. Al contrario, ha sido un acto de vandalismo salvaje perpetrado por los mismo rojos.
( El Diario de Navarra, Pamplona, 2 mayo, 1937)

 Tras el delito en si, las obligadas calumnias del Gran Cruzado.

Era el horror total. Pero tanto como en el País Vasco, conminado por Mola a rendirse pero dispuesto a defenderse, la ola desatada por el bombardeo de Gernika se expandió por el mundo entero. Durante muchos días la prensa internacional de casi todos lo matices tradujo la indignación generalizada, mientras que en Londres el embajador alemán Joachim von Ribbentrop pretendía justificar, por razón de sus sinrazones, la destrucción de la pequeña capital del pueblo vasco.

Exteriores de Francia (M. Delbos) e Inglaterra (Mr Eden) y sus acólitos trataban de minimizar la situación. Mr Eden y sus secretarios, naturalmente repudiaban públicamente el terror alado, pero sugerían que había que investigar, crear comisiones neutrales in situ, etc…es decir no hacer nada de inmediato y esperar a que Franco entrara en Bilbao y se encargara personalmente de “arreglar” el impasse. Ellos seguir la política de hechos consumados. La no-Intervención no intervendría.   
  Esa no- intervención, mientras tanto, hacia el juego a la reacción y entregaba al mundo una verdad envenenada y globalizada. Hitler la manipuló  disfrazándola con las vestiduras de la paz mientras entrenaba a sus pilotos en ciudades como Gernika ,fabricaba hasta bombas de rácimo y entretenía al necio, por decir lo poco, de Chamberlain.  Todo lo cual trajo como de la mano la guerra mundial. Winston Churchill fue el primero en desear que “alguien” tenía que detener a los 30.000 bolcheviques que de no haber caído Bilbao hubieran caído ellos sobre Inglaterra. Y luego vino lo que vino..

 ¿Ridiculizando el Árbol?: la historia de tres crucifijos.

El colmo del cinismo o de la idiocia del franquismo fue cuando la diputación de Vizcaya, la franquista, anunció que había mandado confeccionar tres crucifijos con madera del Árbol de Gernika, que serían regalados con la debida solemnidad: uno al Papa, otro al Generalísimo Franco, quedándose el tercero para el salón de sesiones de la propia Diputación. De la  confección se encargó al “fino escultor” José Maria Garrós. La información apareció en
(Unidad, 2 agosto, 1939)

-“El Diario Vasco”, cinco días después publicaba un suelto que decía:
“El Generalísimo acepta gustoso el crucifijo con madera del Árbol de Gernika”. Como quiera que llovieron sobre los periódicos cartas de los lectores preguntando de qué parte del Árbol se había sacado tanta madera, la respuesta de los dos periódicos, que por lo visto no se consultaron entre sí, era totalmente distinta: el segundo de ellos decía que los crucifijos estaban tallados de ramas  del árbol, sin que éste sufriera daño alguno. Las ramas habían sido cortadas además no ahora, sino hacía años para su mejor conservación.

-“Unidad” daba otra versión diferente: “la madera ha sido sacada con cortes hechos del Árbol viejo que tiene centenares de años”.

En resumen: los crucifijos existían: Garrós los debió hacer “primorosamente”, eso era así, pero no se había utilizado madera del Arbol, sino sacada de alguna otra parte, toda vez que la gente de Gernika no observó corte alguno del Viejo Árbol, lo cual hubiera sido difícil, pues esa madera tenia tantos años que era inutilizable y su manipulación no hubiera producido sino aserrín. Ni tampoco se podían hacer tres crucifijos tallados con unas cuantas ramas de poda del Árbol auténtico, de años atrás. Imposible.
 
Los crucifijos servirían como adorno-recuerdo o para colgar en la pared y no era uno, sino tres, de buen tamaño. Toda una obra de arte .Todo a guisa de recuerdo del incendio provocado por los dinamiteros vascos y asturianos, claro está. Se tramaba un nuevo montaje, sin que alcanzaran los vascos a entrever sus fines.

Esos montajes infantiles en torno a Gernika servían para atraer la atención y comentarios de pueblo y desviarla de temas más vitales y eran  casi diarios. Eso duró  medio siglo. Y la verdad quedaba así, al aire, desnuda, porque nadie en esos días osaba decir nada en contrario de lo oficial que venía “sólo”en los periódicos locales, del sistema.

Esa es una muestra de que las embustes, rumores falsos, slogans y sobre todo montajes, que siguió utilizando el franquismo y los neos hasta el final, si lo hubo nunca.

El “Diario Vasco” publicó un suelto con el siguiente consejo:

“Murmura;
intriga;
lanzas insidias;
miente;
pero murmura;
intriga;
lanzas insidías
y miente
contra los rojo-soviéticos”

Lo cual era una nueva versión del viejo slogan de Goebbels:
“miente, que algo queda”

Hubo mil formas de ocultar la verdad. Los nazi-franquistas las usaron todas y las siguen sutilmente empleando. Nosotros hemos hecho un aparte, en un reportaje serio, para mostrar cómo de lo sublime al más espantoso ridículo no hay sino un trazo. Y en eso han caído.

Picasso no se dejó engañar y reconstruyó la verdad en símbolos.

  Pero hubo un hombre que cuando supo el hecho del bombardeo, sin precedentes hasta entonces, quedó tan horrorizado, que supo expresar la verdad, representándola no de colorines sino en gris, blanco y negro con un traje indestructible: el simbolismo. Ese fue Pablo Picasso.

  Creó con el “Guernica”, algo tan original que Gernika constituyó y constituye en la memoria de los hombres, el sinónimo de crueldad, ferocidad, inhumanidad, inmunidad. De lo que son capaces los hombres cuando se vuelven bestias. Cuando el Dr Jekyll asesina a Mr Hyde.

  Picasso inició los bocetos de su mural “Guernica”, el 1º de mayo de 1937, después de leer y meditar sobre el crimen de Gernika. Tuvo prensa francesa escrita, vio fotos tomadas en la ciudad bombardeada, tuvo gente joven llegada del esqueleto de Gernika, que dejó la villa después de bombardeo y antes de su ocupación, pasó la frontera clandestinamente y llegó a Paris el dia 29.El pintor escuchó horrorizado y creyó.
  Después jamás entró en  diatribas con nadie y las mentiras oficiales sobre los autores, le resbalaban. Dora Maar a su lado, le bastaba.

Al final, transcurridos los años-dijo lo que había dicho desde el principio, el mural iría a parar a la república, cuando fuera restaurada. Y sólo a ella porque le pertenecía. Lo dijo hasta por escrito. Murió soñando que un día…la república instalaría su “Guernica” donde lo designara el responsable. Obviamente en Gernika, para restañar las viejas heridas...Pero a veces los sueños son sólo sueños. Y la única testigo auténtica es su hija mayor, Maya Picasso. Los montajes más hábiles, son sólo montajes. Si el mural se quedara en otra parte, eso sería, cuando menos, un secuestro.

 Pero hemos dejado atrás el jeroglífico de los crucifijos, sin resolver. Y fue otro genio no de la pintura sino del periodismo, el que en l963 dio la clave de esa fábula. Se llamaba Herbert R. Southworth. En su otra obra genial “La destruction de Guernica, journalisme, diplomatie, propagande et histoire”,Paris l975,Ruedo Iberico, no se le escapa ninguno de los grandes montadores de mito de Guernica, los que quisieron transfomar un genocidio alado   en un mito de propaganda del Gobierno Vasco, después de decir mil mentiras, contradecirse, enredarse en las telarañas del infundio.

   Herbert fue el encargado por la Historia misma, de deshacer todas las patrañas que se publicaron sobre el bombardeo de Guernica porque se había llegado a decir que tal bombardeo no existió sino en la imaginación de los vascos y de un pintor, comunista, Pablo Picasso, miembro de algún oscuro komintern que le hacía la propaganda a Aguirre.”Guernica”, una pintura genial, Gernika destruido, un invento de los rojo-separatistas.
 
Southworth, con una paciencia franciscana, desbarató todos esos montajes y reconstruyó pieza por pieza la verdad, apoyado en buenos testimonios de los precursores, entre los que citaríamos a los dos más importantes: George L.Steer y el canónigo Onaindía. y de un fabuloso trabajo casi solitario de documentación y de hemeroteca, a los que dedicó muchos años.

 En “el Mito de La Cruzada de Franco” (su otra obra) desentraña otros misterios, bien guardados, mal concebidos, de muchos montajes de la guerra civil, no solo sobre el bombardeo de Gernika. También Badajoz, el Alcazar de Toledo, los sacerdotes vascos fusilados, etc…Pero no quiere dejar nada atrás, y vuelve al tema de los crucifijos para resolverlo. Bajo el subtítulo de “Guernica, últimos testimonios”, nuestro amigo Herbert dice lo siguiente:…”sin embargo existe un país en el que la verdad sobre muchos detalles de la reciente historia española-así como muchos otros detalles-jamás se ha publicado: ese país es la España de Franco. El colmo del cinismo franquista se alcanzó en diciembre de l939,cuando el embajador español ante el Vaticano, Yanguas Messia, durante una ceremonia de fin de año, presentó al Papa Pío XII-que lo aceptó- un precioso crucifijo en madera tallada, procedente (la madera) de una iglesia de Guernica, destruida durante la guerra civil.”

Tuvo que ser Southworth el que resolviera de donde procedía la madera con que fueron “primorosamente” tallados los tres crucifijos famosos ¿por qué los periódicos donostiarras  antes citados dijeron una “verdad” tan poco creíble, de que la madera provenía de roble de Gernika, del nuevo o del viejo?¿Es que       ha dicho algo sobre Gernika la prensa española, que sea la verdad histórica?

  De Gernika e Hiroshima a Bagdad ha habido muchos Gernika, desde el 26 de abril de 1937, pero ese solo nombre con el cuadro de “Guernica” como fondo, atraviesa todos los muros del silencio y las mentiras que se puedan construir, para  identificar a la barbarie. Hoy no hay burós de prensa especializados en información amañada, ni portavoces, ni nuevos Goebbels, que puedan ocultar o disfrazar la verdad con nombres esotéricos y otros por el estilo.

  Pero no se ha encontrado aún la forma de acabar o anular a la bestia, que posee una maquinaria tan diabólica y sofisticada que está creando nuevos Gernika en todo el mundo, todos los días, con sus nuevas armas, a base de  uranio “empobrecido”, artefactos silenciosos capaces de matar sin dejar huella, rayos de la muerte.

  Ahora el hombre tiene que encontrar algo nuevo para detener la carrera de la bestia. Algo perdurable, inconmovible y único. Y eso es la Paz por el camino de la No-violencia, del diálogo.
 
  Pero la paz verdadera, fraterna, universal-sin montajes- que transforme  símbolos de brutalidad, como Gernika o Bagdad, en símbolos  de convivencia. Y en eso estamos muchos. Pero “eso” no se compra.