El tema de Guernica es la brutalidad del fascismo:
la chispa es Gernika. (II)

Era día 26 de Abril de 1937, se había organizado una manifestación en el Centro de París, a favor de la República Española. A decir verdad, porque la manifestación era silenciosa, no ruidosa, se sentían más los insultos de la gente del público que gritos de agitadores republicanos que no los había. El público era más bien hostil. Así estaba Francia en 1937, sin intuir siquiera lo que le venía encima. 
 
Era la Francia del socialista Leon Blum, que no solo no ayudaba a la república sino más bien la obstruía e impedía la llegada de los vagones de municiones y armas a la frontera de Irún para defenderse de las huestes del General Mola. Los propagandistas y agentes de Franco en Francia se movían a  su antojo con ayuda de los gendarmes y los prefectos. La Quinta Columna a su libre albedrío y con medios. Irún y el Bidasoa se perdieron por falta de armas y municiones  que París negó a los leales y Madrid no podía enviar.
 
Para Mola no fue un paseo; en el camino perdió a su mejor colaborador, el barbárico Coronel Beorlegui y miles de hombres. Y tuvo que retirar parte de sus fuerzas de la Sierra madrileña para llevarlas a la frontera y poder tomar San Marcial.
  Pero perdió el café que le esperaba en Madrid. Se le quedó frío. Franco perdió la carrera por Madrid. En cierto modo Mola ocupó la frontera del Bidasoa pero Madrid se salvó hasta l939.Sin  fuerzas de tierra alemanas que le ayudaran a entrar en la ansiada capital, la empresa era imposible. La Aviación (la Legión Cóndor, por si sola no toma ciudades).Una lección que Hitler no aprendió en su guerra experimental española. Y al ignorarla no pudo luego tomar Inglaterra. De estrategia andaban mal Goering y Hitler.

 Pero estamos en l937 y las cosas no están bien para los leales. En estas condiciones una manifestación de presencia republicana era imprescindible. Y se hizo. El coro vasco Eresoinka estaba allí en pleno. Había llevado la voz de los vascos en guerra a toda Europa y era admirado en Paris donde había actuado el día 24 de Abril, interpretando el Gernikako Arbola, que tiene un mensaje vasco y universalista ¿Un premonición? No. Era un himno al Árbol vasco del bardo Iparaguirre, que todos los vascos saben y  aprueban. La manifestación se disolvía tranquilamente en los Campos Elíseos cuando de un grupo que leía un periódico salió la noticia de que Gernika estaba en llamas victima de un ataque masivo de la Legión Cóndor que es como se llamaba a la Luftwaffe alemana en España .Las aspas de San Andrés el símbolo de la Aviación Nacional, en la cola de los aviones eran el disfraz.

Habían desfilado por Paris personajes vascos importantes de esos días como Antonio Guezala, Sota, Enrique Jordá, y, como hemos dicho, casi todos los componentes del Eresoika, que no tenían concierto el día 26.

Ramón Unamuno encabeza la manifestación pacífica de Paris.

 Dejando la cama del hospital a pesar del consejo médico, estaba allí, con todos, un joven de apellido famoso, Ramón Unamuno, hijo del pensador vasco Miguel de Unamuno, ex-rector de la Universidad de Salamanca. Herido de gravedad en la cara y en un ojo. Ramón, iba en cabeza de la manifestación – agarrándose del brazo de la guerniquesa Concha Lizarraga-. Su dolor encabezaba una demostración pacifica y no muy masiva y sin pancarta. Todavía no había muchos vascos en Paris. Ramón estaba mal y quedó mal, le había alcanzado una granada fascista un mes atrás, era gudari en las Milicias Vascas que colaboraban en la defensa de Madrid.

 Tras la noticia de Gernika en llamas se oyeron gritos subversivos de ¡Muera Franco! y ¡Gora Euzkadi!, y un pequeño grupo empezó a cantar el Gernikako, pero pronto se calló y terminó por disolverse. Ucelay, vio a Juan Larrea desaparecer del grupo en que estaba y alguien le sugirió que le encontraría en casa de Picasso. Aunque Picasso se había comprometido a principios del año 37 a pintar el mural del pabellón de la republica, que cubriera, por así decirlo el ancho muro que iba desde la entrada del hall hasta el stand de Euzkadi, seguía bastante deprimido, no encontraba el tema o mas bien no encontraba el catalizador, el impulso vital que todo artista u hombre de acción necesita para dar un paso adelante.

 Ucelay, es obvio que no sentía ninguna debilidad o simpatía por Larrea, aunque esa noche Larrea no estuvo con Picasso. Este se enteró del bombardeo de Gernika por la prensa. Ucelay pensaba que Aurelio Arteta, podía muy bien hacer una pintura así. Arteta era entonces el gran pintor de los vascos, patriota, serio, muy profesional, humilde. Con una beca de la diputación de Vizcaya había hecho un largo recorrido de aprendizaje por Francia, Holanda, Italia y otros países a principios de siglo. Era cofundador de la asociación de Artistas Vascos (1911). En 1930 obtuvo el Premio Nacional de Pintura con su obra “Bañistas” y en 1922 la Primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes con “Los hombres de Mar”.

La guerra civil española le sorprendió en Madrid, donde era profesor de dibujo en la Escuela Superior de Pintura. Se trasladó a Valencia después pasó a Francia y a Euzkadi y por fin se exilió en México  Esa noche, Ucelay debió sentirse solo y dimitió-como hemos dicho- como comisario de la exposición. Arteta, tiempo después, murió en  México víctima de un accidente de tranvía.

La Legión Cóndor proporciona brutalmente un tema: Gernika.

 Dejemos  hablar a Juan Larrea, sintetizando en lo posible sobre: el ambiente republicano en Paris ese día..

“Sobrevino la ofensiva del General Mola, en el País Vasco con muchos horrores y desdichas. Se sucedieron los bombardeos de Eibar, de Durango y otras localidades –entre ellas Bolivar, de egregio nombre- destrozado por la misma aviación que en seguida detonara el fulminante de la explosión en la gran masa de las conciencias libres.

La comunidad artística, tan importante en Paris, no solo compartía la consternación que embargaba a la inmensa mayoría, sino que en su seno era prácticamente obsesiva y total, como les cabía comprobarlo a los españoles residentes allí y entre ellos a quien esto escribe. Como cabeza visible de la gente que expresa en el lenguaje universal de la plástica, Pablo Picasso se veía asediado por artistas y escritores que esperaban de él una palabra plástica que formulase pertinentemente la angustia opresiva que padecían todos y que,  al descargarla, les procurase algún alivio.

Los sentimientos de Picasso eran sobradamente conocidos. Republicano de cepa, es decir, partidario de un régimen distinto al que reinaba en la España de sus años mozos de la que se había distanciado, se manifestó en esta ocasión con firmeza desde el día del levantamiento. A primeros de enero de 1937 –según hemos dicho antes- se había comprometido a pintar el mural del Pabellón de la Republica Española –a fín de que lo viera todo el mundo- en la Exposición Internacional que debía inaugurarse aquel verano en Paris.

  Y en la misma oportunidad había también convenido con el profesor Jose Gaos, comisario de la Delegación encargada de llevar a cabo los proyectos, la ejecución de una serie de aguafuertes de tamaña postal, de su obra “sueño y mentiras de Franco” que pudieran distribuirse entre los visitantes por unas monedas que ayudaran a sostener a   las fuerzas populares que combatían a las reaccionarias -serie que en su mayor parte realizó de inmediato, el 8 de enero, para terminarla a primeros de junio-Ya que no podía incorporarse a los frentes de batalla como un miliciano más, Picasso facilitaba ayudas económicas a quien se las pedía para intervenir en la lucha.
  En febrero, marzo y abril mientras se construía el pabellón republicano, Picasso vivía como el que más, un estado de tensión angustiosa por los odiosos incidentes internacionales y la fiereza de aquel drama atroz. El espectáculo de los políticos de la No-Intervención le tenía acomplejado”.

 “¡Gernika! El nombre de la villa vasca, apenas conocido en Paris y fuera del ámbito regional, brincó de pronto en la escena internacional con la vibración de una moneda de oro golpeada en el mármol mejor bruñido; brincó dispuesto a convertirse en el santo y seña de una emoción universal contigua a la que desde hace siglos mantiene en vigencia los valores esenciales de nuestro mundo.
 
 A la inocencia inerme, a la personificación urbana del espíritu de paz y concordia democrática, se enfrenta descarada, cínicamente, la perfidia de los príncipes del genocidio y la barbarie de la romana clerecía soldadesca. Contra los pacíficos desarmados, los desalmados siniestros. Si Madrid era desde el siglo XVI la capital de las Españas, en el XX las naciones se dieron cuenta de que por derecho prioritario de antigüedad, Gernika era la ciudad basal de la democracia europea”.

 Picasso se entera del bombardeo el 29, por “L´Humanite”.

 Un telegrama traducido del “Times” de Londres, en L’ Humanite, del 29 de Abril, dio a Picasso la noticia de la destrucción de  Gernika, villa indefensa. Ese ejemplar del periódico se lo consiguió su amigo Bergamin…

Picasso quedo absorto, luego se enfureció al leer las 1.012 palabras en que el corresponsal del “Times”, sobre el lugar del bombardeo, George L. Steer, detallaba de forma inverosímilmente exacta  los detalles más minuciosos y vitales para hacerse una idea cabal de la brutalidad y de la Legión Cóndor.

Complementó su información el día 30, con un reportaje fotográfico  de Ce Soir con tres magnificas ampliaciones, elegidas por su director Azagan y comentadas por Mathieu Corman (belga).Con eso y la lectura de “Le Matin” se hizo una composición de lugar suficiente para ponerse a pintar el 1º de Mayo, fiesta del trabajador, justo cuando una manifestación de medio millón de personas recorría Paris, dando gritos contra Franco. Sin que nadie (del gobierno francés) la escuchara y la valorara.

Según todas las apariencias y algunos testimonios, fue la propia cólera que le produjo el bombardeo de Gernika la que inspiró a Picasso, súbitamente, la ejecución inmediata del mural prometido al gobierno de la república del que nada había preparado desde su encargo, hacia mas de medio año. Es, en efecto, un hecho que el 1º de mayo, fecha el artista los primeros bocetos y que, a partir de entonces, no paró hasta presentar el lienzo terminado en su estudio da fines de mismo mes.
  Parece pues evidente la relación de causa a efecto. La atrocidad de Gernika, la inspiración-acción. También le proporciono el impulso vital para algo urgente y complicado.

El artista pensó, al parecer, al principio, pintar el mural al “fresco”, una de las raras técnicas ausente de sus múltiples formas de expresión, y que llegó incluso a consultar con algún colega especializado. Parecía la más adecuada a la índole de la obra y las grandes dimensiones del muro a llenar. Pero la dificultad de pintar  in situ durante el montaje del pabellón y, por otra parte, su provisionalidad intrínseca debieron decidirle por el lienzo. Gracias a ello existe hoy el “Guernica”.
  
 Esta circunstancia le obligó a adaptar un estudio capaz de albergar –inclinado- un bastidor de casi cuatro metros de alto.

 Hubo una persona sin la cual probablemente Picasso se hubiera perdido ante la descomunal labor que le esperaba. Esa persona fue la encantadora Dora Maar, su tercer amor. Sin ella, el impacto final de la obra hubiera podido  ser muy  otro, porque ella le fue mostrando el camino por medio de fotografías de los bocetos y una vez en el lienzo final, supo aglutinar las interconexiones de todos los elementos, absolutamente heterogéneos y dispares de su proyecto. El la llamaba “mi musa privada”.

  Al genio o talento le guían a través del inconsciente quizás freudiano, el “innner thinking”- para hallar la correspondencia (el paralelismo) entre el pensamiento creador y su imagen racional- Su habilidad artística, sus conocimientos históricos y hasta prehistóricos y su experiencia, le fueron naturalmente indispensables. Pero en este caso necesitaba en cada momento conocer el nexo correspondiente con lo plasmado el día anterior y allí estaba la fiel Dora con todas las referencias impresas: las fotografías. Se ha hablado de Larrea, de Paul Eluard, etc… pero poco pudieron hacer. Algunas  dotes personales podrían ayudarle en otras obras, pero no en el “Guernica”.

  Las imágenes de los tres primeros personajes, de los nueve que protagonizan el mural, son el “plot” de una auténtica novela de misterio y para seguir su trayectoria desde el lº de mayo l937 en que empezó a pintar, hasta que completó los 45 bocetos, habría que sumergirse. en la cultura enciclopédica de Picasso, que desde los cinco años de edad había, no sólo recibido sino asimilado imágenes..También habría que bucear en aguas mitológicas e históricas. Creo que Jorge Oteiza ha sido uno de los mejores analistas de esos aspectos.

  Para negar Gernika como  inspiración siquiera  del “Guernica”, algún necio ha dicho que no hay rastros de multitudes huyendo despavoridas, ciudades destruidas o, incluso ni aparece el escudo de Gernika, etc…La idiocia humana no  conoce límites. El  bombardeo de Gernika actuó como catalizador de imágenes del consciente y hasta del inconsciente grabadas en el alma de Picasso por los relatos que leyó en la prensa, las fotografías de “Ce Soir” y de sus recuerdos y vivencias a lo largo de medio siglo. Como suceso actual barbárico, inédito en la historia de la humanidad, por desgracia, el único era Gernika. El cubismo desarrolla cierto apetito en el pintor de primitivismo de ahí que la crudeza en muchos de los bocetos de Picasso, sus símbolos o arquetipos estén revestidos, de  adornos de civilizaciones no actuales sino hasta de tiempos mitológicos.

Las “musas” de Picasso: Dora Maar y el horror de Gernika

  La noticia de la total devastación de una ciudad, llena de seres
 humanos y de animales, el famoso espíritu de libertad de los vascos, simbolizado por el Árbol, el ametrallamiento de mujeres y niños que huían de los cazas italianos sin rumbo ni refugio posible, la sangre mezclada de animales y personas que hacía charcos en la plaza de una de las iglesias, el ruido ensordecedor de los aviones Junker, la noche en pleno día causada por el polvo y el humo de cien incendios, la desesperanza, el cinismo de la casta militar, los ayes de dolor humano y animal, la aniquilación de la resistencia , el fin de  todo….mezclados con el furor suyo propio (del pintor), son los factores que se me ocurren como las otras “musas” del “Guernica”, cuando pintó el primer boceto aquel lº de mayo l937.
 
No eran abstracciones o pesadillas, todo eso existía. La bestia lo había hecho posible…  Los griegos llaman locos a los hombres que se dejan guiar por sus “musas”, pero si esto es cierto, allí estaba Dora Maar para despertarle de su locura.  Picasso tenía que condensar el lunes negro de Gernika, en tiempo y espacio. No era una escena global  de la guerra de España. Gernika resumía un mundo, dos, tres, cuatro… de un despiadado bombardeo desde el aire de una ciudad inerme inédito en la Historia y por eso, pronunciar el nombre de Gernika como creo que hemos dicho es lo mismo que decir Bagdad, Hiroshima, Dresden….

  Claro que no hay mural en que quepan todas las secuencias de un film  de largo metraje. Si alguien quiere eso:¡que llame a Spielberg! O si algún otro piensa que el testimonio histórico de un genocidio no está suficientemente expresado en blanco y negro en el “Guernica” todo el horror, que apele a los archivos de un buen fotógrafo de los que se distinguieron en esa u otras guerras: Frank Kappa, Cartier Bresson o Jordan, quien probablemente tomó las fotografías del histórico “Ce Soir”, que angustiaron  a Pablo Picasso aquel 30 de abril l937, en cuanto las vio incrédulo sentado en una cama en Grands-Augustins.

Pensar que esa prodigiosa concentración mental que necesitó Picasso para pintar el “Guernica” le hizo escapar de este mundo y que por un largo momento olvidó su compromiso político y artístico con quien le contrataba, también  resulta ridículo. 

  En entrevista publicada después en “Lettres Francaises”,  documento único, pues Picasso apenas “sabía” hablar, sin embargo el propio pintor declaró lo siguiente a Simone Déry: “Qué cree usted que es un artista? ¿Un imbécil que sólo tiene ojos si es pintor, orejas si es músico o una lira en todos los pisos de su corazón si es poeta o, incluso, únicamente músculos si es boxeador?  Muy por el contrario, un artista es, al mismo tiempo, un ser político, un ser humano, un pintor, que se halla permanentemente alerta ante los acontecimientos ardientes o dulces, agradables o desagradables del mundo y sabe amoldarse a ellos y a su propia  imagen. ¿Es que es posible desinteresarse por completo de los demás hombres y en virtud de qué  elefantina despreocupación podría uno desentenderse de vidas que tan copiosamente se sacrifican todos los días?
No!!!...La pintura no se ha hecho para decorar viviendas. Hoy es un instrumento de guerra defensiva y ofensiva contra el enemigo”.

Juan Olavide mi “musa” para saber, de niño, toda la verdad.

Quien esto escribe era niño y supe del bombardeo por mi tío Juan Olavide Carrera, ex ingeniero militar retirado, más bien de “ellos”, que nos  dijo como un gran secreto a los “peques”, porque “nos puede costar la vida a todos si habláis”, que Guernica lo habían destruido los bombardeos alemanes, no los vascos. Por supuesto no hablamos. Era un secreto sagrado. El chocolate con churros de tía Jacinta se nos quedó en la garganta.
  
 Vivíamos en San Sebastián, zona ya ocupada semanas antes por las heterogéneas fuerzas del General Mola. El 70% de la población, había evacuado hacia Bilbao. Mi padre Joaquin Elosegui Alday, Director de  Hacienda con el Concierto Económico, (que se recaudaba por “cupos” cada Diputación) lo pasó bastante mal (depuraciones, excedencias, responsabilidades políticas, etc) como casi todos los que se quedaron, leales a la república.

   El ex Lehendakari Leizaola, que era Secretario de la Diputación, e íntimo colaborador y amigo de Don Joaquín, en vísperas del l3 de septiembre (entrada en Donostia de los 30 de Artajona) había hablado largamente con él tratando de convencerle para que evacuara, pero con diez hijos que llevar (yo el menor), Don Joaquín para su desdicha optó por quedarse a merced de un enemigo desconocido que resultó implacable. Ese inciso personal pinta una situación general…en muchos casos, macabra.

Juan Olavide  supo lo de Gernika por su hermano, Raimundo Olabide, que  se encontraba casualmente en Gernika el 26 de Abril y sobrevivió. Era uno de los cerebros de Euskaltzaindi. No sé como se lo comunicó desde Gernika a su hermano en San Sebastián diciéndole claramente que los autores de la destrucción habían sido “ellos”,   Raimundo era lingüista y como, a pesar de la férrea defensa de sus montes por los gudaris, el terreno leal se iba estrechando, él y su equipo de ayudantes habían elegido Gernika, como lugar tranquilo, para traducir del sánscrito su obra “Itun Berria”.

  En  cuanto al tío Juan, por si alguien quiere  localizarle: era un ingeniero militar retirado famoso como autor de los planos de varios edificios de la ciudad tales como el gobierno militar, el edificio Easo y creo que otros. También autor de alguna monografía que figura en la Biblioteca “Dr Camino”.Los planos originales que estuvieron algún tiempo en casa de alguien de la familia, los hizo en estrecha colaboración con otro militar (capitán) José González Gutierrez Palacios bajo la supervisión del coronel de ingenieros Aldaz Goñi. José de Goicoa no era militar, sino empleado municipal, al parecer un infatigable trabajador.

 Por supuesto, a mi tío Juan no le pasó nada a la entrada del general Mola, naturalmente. Vivió y murió cerca del gobierno militar en una casa de la calle Ijentea. Estaba pendiente de su hermano. Pero  Raimundo se exiló por monte a Iparralde y vivía en Burdeos hasta que un coche le atropelló y lo mató. Y más adelante, tuve en Juan Olavide, un tío bueno, compasivo, solidario, que nos informaba sobre cosas increíbles de Gernika, con exactitud de ingeniero, porque algún compañero de Raimundo, también euskerólogo vivía cerca en algún caserío y tenían cierta comunicación. Estaban horrorizados.