1936: La ayuda (experimental) de Hitler
a Franco

De los tres candidatos al mando supremo del Alzamiento Nacional en vísperas del l8 de julio de 1936 uno quedó eliminado por muerte accidental, el general Sanjurjo, cuando emprendía al vuelo Portugal-Burgos en un frágil avión, en un aeródromo plagado de guijarros, pilotado por el aviador monárquico José Antonio Ansaldo.

En su obra "¿Para qué...?", este personaje medio resentido medio arrepentido, relata estas cosas y otras con más detalle casi inverosímil, pero coherente, lo de Sanjurjo: fue un accidente no premeditado, pero si inducido por la misteriosa presión de las pésimas condiciones en que se efectuó el vuelo, dadas las prisas del "súper héroe del Rif", en la barbárica guerra de Marruecos,  al final de la cual, ganó el ejército español africano.

Sanjurjo viajaba de Portugal a Burgos para asumir el mando, bien uniformado, engalanado., como quien va a una opereta. Por lo visto creía que el golpe triunfaría ipso facto y después, todo sería cuestión desfiles y más condecoraciones y para ello iba bien pertrechado de uniformes recién diseñados, botas, gorras vistosas, etc… el piloto le hizo observar que el equipaje pesaba demasiado, dado lo endeble de la avioneta, pero el héroe del Rif, quería epatar y no aceptó dejar nada.

Quizás ese fue el factor clave del accidente, según Ansaldo. Una de las muchas claves. Eso beneficiaba tremendamente a Franco y a Mola, al cual meses después esperaba la muerte también al parecer accidental, con claves no resueltas nunca.

Pero por las circunstancias ya dichas no previstas, Franco se encontró al frente de todo su ejercito de África, tras deshacerse de los "dudosos" fueran o no generales, empantanado sin poder pasar el Estrecho de Gibraltar, plaza que le apozaba sin restricciones.

En cuando a jefatura a Franco le quedaba como serio competidor Emilio Mola. Los dos y también Sanjurjo habían hecho gestiones por separado en Berlín acerca de Hitler y en torno a Mussolini, en principio positivas, pero si querían salir del bache, necesitaban no solo el apoyo moral que por supuesto  tenían,  sino también el  material, para vencer las primeras resistencias débiles, inconexas y casi de papel del gobierno republicano.

Así que fueron a Berlín, que ya los apoyaba subrepticiamente, para no alarmar a otras potencias europeas, la Abwehr, (Servicio Secreto del Ejército alemán, la Gestapo, la Auslandorganisation, dispuestas a seguir ayudando a crear el ambiente de caos, inseguridad y angustia en España que ellos y otros, habían ya generado. Los jefes del Alzamiento iban a implorar ayuda militar y logística; a pedir que Alemania pusiera todo su inmenso poder militar, político y económico sobre el platillo franquista de la frágil balanza. El mero apoyo de armas ligeras, bombas de mano, 5º columna, etc… de que habían gozado. No era suficiente. Franco prefería un  paseo y luego la limpieza.

Es pueril pensar que un general o almirante (nazis por supuesto) pudieran, por si solos hacer nada. Tan solo el Führer, como antes Bismark, tenia en sus manos los resortes del poder ahora nazi y poner a andar su poderosa maquinaria.

También pecan de infantilismo quienes creen que la decisión de Hitler, fue motivada por el sueño wagneriano de que acababa de despertar, suponiendo que alguna vez despertó desde que escribió "Mein Kampf".

 
También sería absurdo el relatar todo esto, creyendo que Hitler no sabía quienes eran los visitantes y quien se los recomendaba. Sin lugar a dudas, el Führer alemán había apostado por el joven General Francisco Franco de quien tanto le había hablado el ex embajador de Alemania en Madrid, Conde Johannes von Welzceck, íntimo como hemos dicho, del Rey en el exilio. Y grandes figuras internacionales. Alfonso XIII, quien, por cierto desde su “residencia dorada pero forzosa” también apoyaba irrestrictamente el alzamiento del "Ejército de África".

Welzceck insistía en los peligros de la gran influencia sobre el gobierno republicano de los comunistas manejados por Stalin, aunque se guardaba de decir que los comunistas solo habían sacado tres diputados para el Parlamento y que cuando el presidente Azaña formó gobierno, no estaba representado en él  ningún comunista y el más "extremista" era un catalán de izquierda republicana.

Empieza una comedia sin música de Wagner

Por orden o sugerencia del Conde von Welzceck  (que en otros reportajes que cuentan estos sucesos ni aparece) los elegidos para pedir ayuda urgente a Hitler eran Adolf P. Langheim, agente primero del Kaiser en Tetuán desde 1905 y Johannes mismo que ahora ostentaba el grado de "Ostgrupleiter”, Bernhardt, de Lufthansa, que ayudaba eficazmente al rearme alemán, con la tapadera de ser una compañía legal en la aviación civil internacional.

Ambos eran ahora miembros del partido nazi y agentes en el extranjero, en el Marruecos español, de la  "Auslandorganisation". Les sobraban credenciales pardas.

 El 22 de Julio, por la noche, a bordo de un "Junker" de pasajeros, también legal (que seguía las normas todavía vigentes aunque incumplidas miles de veces) del Tratado de Versalles. Hay quien dice y no como chiste “que el avión había sido robado o confiscado a la Lufthansa”, que es algo como decir que los alzados  con Franco tenían que solicitar a la Guardia Civil el permiso de armas legal, debidamente sellado,  para llevar una pistola.

El aparato llevaba también al Capitán Francisco Arranz, como héroe de la primera campaña de Franco en Marruecos, en una operación de mera limpieza y de recluta.

Por supuesto no fueron llevados directamente donde el Führer que escuchaba todavía los últimos sones de Wagner. Fueron presentados al ministro de asuntos exteriores de Reich, Diekhoff, quien dijo que desde su punto de vista "es absolutamente indispensable que los servicios alemanes de la Administración y del Partido, en el estado actual de cosas, continúen observando la más estricta reserva". La colonia alemana podría verse comprometida, “La idea que se ha expuesto en alguna parte (la petición ya hecha antes) por el coronel español Juan Beighbeder al general Kuhlenthal en el sentido de que Alemania enviara secretamente a través de países extranjeros, de piezas de avión camufladas, es así, irrealizable”.  Debió haber dicho descarada.

El segundo de Hitler, Rudolff Hess, coautor de “Mein Kampf,” que estaba presente y hacia algunos gestos de duda respecto a la opinión negativa de varios ministros, aunque en el acta al final de la entrevista iba el conforme de Ministro de Asuntos Exteriores, von Neurath. Lo que hizo Hess fue enviarlos con una nota (muy positiva) al Gauleiter Bohle quien encargó a tres altos jefes de la "Auslandorganisation", el doctor Wolfang Krazeck, Robert Fisher y Burbach, este último viejo jefe de Langheim, como agente alemán encubierto en Madrid, durante la guerra (1914-1918), para que les acompañaran en su visita al Führer...

La primera entrevista con Hitler fue, días después, sólo un encuentro breve pero muy cordial, de noche, cuando Hitler salía del Festival Wagneriano. No les cupo   la menor duda de que el Führer estaba muy al corriente de todo y que la carta firmada por Franco, en español ni la leyó por no creerlo necesario. Se le veía en forma.

De ahí en adelante las versiones sobre quien influyó más para que Hitler metiera toda su complicada y poderosa  maquinaria bélica  en esa guerra, son diversas y contradictorias. Pero en gran parte obsoletas. Los biógrafos del Almirante Canaris, especialmente Abshagen y no digamos Andre Brissard, afirman naturalmente que quien movió la voluntad de Hitler de exclusivamente el jefe de la Abwerhr, el cual, leyendo a otros autores, no aparece mencionado ni tan siquiera como testigo del decisivo "sí " de Hitler.

Este último de ellos Andre Brissard (siempre hagiografo de Canaris) llega a decir que tanto el Mariscal von Blomberg, como Hermann Goering, presentes en Bayrenth, eran hostiles a la idea de  vender aviones y armas a Franco, para reseñar después que Canaris hizo un retrato tan halagador de Franco, de su personalidad, su espíritu, disciplina, orden, etc... que salvó la situación en su favor. De haber dicho “con la conformidad de Göring” hubiera resultado más verosimil. ¿El Almirante Canaris venciendo en un pulso a Hermann Göring?. Ridículo.

El Almirante Canaris más franquista que hitleriano

Por supuesto si Canaris siquiera llegó a hablar, su apoyo personal a la ayuda irrestricta alemana, seria cierta pues su reverencia por Franco, excedía los limites de lo normal, hasta el punto de que era más franquista que hitleriano, si se puede emplear esa palabra. Y eso, en parte, le costó la vida. Pero siempre nazi. Cuando Hitler ordenó su cruel ejecución, Franco le otorgó a su viuda una sustanciosa pensión y pagaba su casa naturalmente en España. Pero es mucho mas lógica la versión de Robert H. Whealy quien menciona incluso palabras de la conversación entre Langheim y el Führer, quien estaba interesado en saber con seguridad “si Franco iba a ganar la guerra de España”, empezando desde el lejano Marruecos.

La exposición de Langheim fue que estaba seguro de que sí, si recibía una ayuda total del III Reich. Todo esto fue corroborado por Bernhardt, viejo comunicador bilingüe de los presentes quien sugirió un respaldo alemán de  las organizaciones económicas e industrias (en Marruecos) ya iniciadas por Franco, con  capital y personal alemán para sufragar los enormes gastos de la operación, a devolver cuando Franco se hiciera con el poder… Eso si fue vital.

La decisión fue inmediata en la tarde del 26 de julio 1936  (sólo ocho días después del alzamiento) y allí mismo el Führer estampó su firma en el acta. El entusiasmo de Göring corroboró lo esperado. Y fue allí (y no en Nuremberg en 1945) donde mencionó lo del “campo de pruebas de España para mi joven Luftwaffe”. Y otras grandezas bélicas. De inmediato sugirió la creación del Sonderstab Wilberg, que se conocerá solo por la "W". El general Wilberg "Der Adler" (El Águila) en la primera guerra mundial, fue el jefe en esa guerra del actual Erhard Milch secretario de estado del aire y es el más distinguido sobreviviente de los ases alemanes de la guerra del 14.

Dada la urgencia del caso, el Führer dio ordenes a Göring, para el envío inmediato de 20 trimotores "Junkers" con 6 cazas de escolta y Wilberg llamó a Erhard Milch para que complementara esa orden con el envió de todo el equipaje necesario y sus servicios, para la formación del " Sonderstab W". La operación parecía compleja pero el ejército, la armada y la marina, estaban ya en movimiento así como las organizaciones comerciales e industriales. Lo que sugiere que ya estaban sobre aviso, esperando sólo el visto bueno de Hitler.

El Oberkomando de la Kriegsmarine había contratado a la eficaz compañía naval  “Matthias Urde”, de Hamburgo, para que hiciera todo lo necesario con el máximo secreto y se pusiera a las órdenes del Sonderstab "W". Al día siguiente los emisarios de Franco de vuelta a Tetuán, comunicaron la decisión de Hitler que se hizo efectiva con el transporte masivo de legionarios y tropas moras sin que sufrieran el menor impedimento de eventuales cazas y la DCA republicanos. Llegaron de África a Andalucía, en viaje casi turístico, más de 10.000(cifra discutible por cronistas facciosos como el Tebib Arrumi y Salas Larrazabal)

La primera guerra experimental (no declarada) de Hitler… en Euskadi

Tan solo los “Junkers” sufrieron vomitonas de los pasajeros en tan inesperado viaje. Lo que provocó comentarios y protestas (que hoy serían calificadas de racistas) por parte de las encargadas de la limpieza. Así fue que Hitler entró en una guerra no declarada empezando por probar como se hacía de “A” a “Z” una Blitz-Krieg no masiva, por el momento, porque el ensayo empezaba por los abastecimientos. Todo se inició el 31 de julio l936, cuando el vapor "Usaramo" bajo el mando del Mayor Alexander von Soheele, veterano de la Gran Guerra en África y de la guerra del Chaco en 1935, navegaron de Tetuán a Sevilla para completar la operación que se llamó "Feuerzauber" bautizada por el propio Führer, con el nombre del tema wagneriano "El Fuego Mágico". O sea la cosa iba muy en serio, para decidir al Führer a movilizar tambien a Wagner.

Hitler esta radiante y el 28 de agosto 1936, autorizó secretamente a los pilotos alemanes a entablar combate ofensivo con aviones rojos. En Septiembre amplió su intervención creando la "Operación Otto" que incluía los primeros 24 nuevos tanques, artillería antiaérea y el famoso cañón 8’8 que los alemanes probaron en tiro horizontal y resultó una ayuda inesperada para las fuerzas terrestres en el asedio de Madrid, cuya conquista el Führer espera con impaciencia. Los seis boquetes al edificio de la Telefónica, los hicieron otras tantas granadas del 8’8.

Luego las fuerzas vascas en Eibar, los edificios y los habitantes de la ciudad armera, el 25 de abril 1937, supieron demasiado del poder de destrucción y muerte de los cañones 8’8.

Por supuesto cuando el primer "puente aéreo" estratégico que llevó a moros y legionarios a Sevilla, terminó, el sagaz von Suheele, convirtió los "Junkers 52" en bombarderos, lentos pero destructivos con más de 30 cazas de acompañamiento culpables en gran medida de la destrucción de Guernica, que no disponía de DCA ni defensa antiaérea alguna.

Tan sólo una ametralladora defendió Gernika, manejada por Pastor Gurrutxaga con la ayuda de Tartxa” Oiarzabal ambos buenos amigos míos, del Batallón Saseta, que se hallaba en la villa, de descanso. La ametralladora que “defendió” Gernika, no era tan siquiera antiaérea sino de tiro horizontal y fabricada en Suiza en el año 1912. No consiguieron derribar ni un solo aparato enemigo. Pero fueron testigos del horror alado y se unieron luego cuando se les terminó la munición a los salvadores de hombres, mujeres y niños (muchos de aquellos eran  gudaris) que ayudaron a la gente de Gernika, a buscar refugio o a curar sus heridas, etc… Evacuar hacia Bilbao… o enterrar a los muertos…

La escalada de la “Operación Feuerzauber” en Octubre 1936 siguió con la llegada a Sevilla de 800 pilotos, según confesión de Walter Warlimont en Nuremberg, el 21 de Junio de 1948, declarado culpable aunque no fue condenado específicamente por el crimen de Gernika, que ni se mencionó en el proceso. Fue condenado  a una pena leve, casi simbólica.  La Legión Cóndor y no "Kondor Legion" como insiste en su diario Erhard Milch, condenado por crímenes de guerra en Nuremberg (pero tampoco por los perpetrados  en España y en Euskadi) aceleró sus experimentos donde podía. Todo eso consta con detalles increíbles aun hoy en el libro "Hitler’s Luftwaffwe in the Spanish Civil War" de Raymond Proctor, excepto los documentos muy importantes, (una gran parte de los cuales incriminaban a Franco, sus mandos y sus  generales) todos los cuales desaparecieron.

En resumen, los estatutos del Tribunal Internacional de Nuremberg por crímenes de guerra. Adoptados en junio de 1945. Incluían entre los crímenes graves, la destrucción arbitraria de ciudades o aldeas… o la devastación no justificada ante el tribunal por necesidades militares…”. Sólo que Euskadi no figuraba en sus mapas.

 

Hitler había muerto por suicidio, con la pistola de bolsillo de Eva Braun, el 29 de abril 1945, en el bunker de Berlín y, en toda España al saberse la infausta nueva, con permiso de Franco y con esquelas en los periódicos oficiales, se celebró una solemne misa “por el alma de Adolfo Hitler, Führer Canciller de la Gran Alemania, caído en Berlín al frente de sus ejércitos anticomunistas en lucha por una Europa mejor”.

Con las iglesias abarrotadas, terminó así la historia oficial del Führer alemán para los españoles. Los obispos de Franco bendijeron a golpe de isopo ese final con el perdón de todos sus pecados. La esquela dejaba constancia que Hitler “supo defender hasta la muerte la civilización cristiana y occidental”.

De todo eso es de suponer que el Tribunal Internacional de Nuremberg debió tomar buena nota y aplicarlo a su legislación no escrita en los juicios por crímenes de guerra… defendiendo principios inalienables que estaban (para ellos sobre los derechos humanos, crímenes contra la humanidad, etc… etc… a juzgar por la impunidad y silencio sobre los crímenes perpetrados por la Legión Cóndor y los nazis en Euskal Herria.

Otras cosa es que los vascos pudiéramos siquiera tragarnos esa historia. Ni la creímos, ni la creemos. RIP para Hitler y esa Europa. No es para nosotros.