SANGRE ARTIFICIAL: su tortuosa historia y la de su inventor, Dr. Naito, ex-criminal de guerra arrepentido

Un japonés el Dr. Ryoichi Naito descubrió en 1979 el ‘ Fluosol DA’ que sirvió para salvar la vida a un operado de 65 años al que se inyectó un litro del producto recién descubierto y 1300 ml de sangre. Esta operación a la que se sometió un cobaya humano en muy malas condiciones indicó al director del hospital Midori Jiji, no sólo la eficacia del producto sino su tolerancia. En 1980 en los Estados Unidos tres enfermos pertenecientes a los ‘ testigos de Jehová’ , que rechazan las transfusiones de sangre humana recibieron el mismo producto que está desprovisto de riesgos inmunitarios o infecciosos.

Pero nos hemos precipitado al adelantar el material que teníamos sobre la sangre artificial y sería mejor contar brevemente la historia de esa sangre.

El papel vital de la sangre fue comprendido desde la prehistoria: cargada de un poder mágico, simbolizaba la fuerza. Así lo atestiguan los cronistas romanos y egipcios. En la jet-set egipcia los faraones y sus favoritos, cuando se hallaban cansados o enfermos tomaban un baño de sangre de animales. Pero si la tradición o la religión atribuyeron a la sangre virtudes extraordinarias nadie se atrevió a realizar investigaciones científicas con ella. Fue en Montpellier en 1667 que el Dr. J. Denis se atrevió a la primera transfusión de sangre animal a un hombre y describió después con detalle los efectos y los síntomas, por supuesto nefastos porque el hombre murió. Ese médico fue procesado y absuelto. Pero naturalmente los tribunales prohibieron transfusiones futuras sin no eran autorizadas por la Facultad de Medicina de París.

La transfusión científica se inició en 1901 hace más de 100 años por Landsteiner que había descubierto antes los grupos sanguíneos diferenciados. Y en 1914 los médicos empujados por la tremenda sangría humana de la Guerra Europea se lanzaron a las transfusiones en plena trinchera. Alexis Carrel se distinguió en esa batalla para salvar heridos a pesar de que los militares franceses no observaban la menor consideración hacia los soldados heridos que no eran ya útiles para el servicio. Últimamente las donaciones de sangre han disminuido sobre todo desde la aparición del SIDA.

Los trabajos en pro de la sustitución de los glóbulos rojos por soluciones capaces de transportar el oxígeno a diversas partes del organismo comenzaron hace cuarenta años. La sangre es un tejido líquido y los glóbulos rojos o hematíes son los más numerosos. Los glóbulos blancos o leucocitos sirven al mecanismo de defensa contra toda partícula extraña, sean virus, bacterias o parásitos. Cada variedad tiene su especificación.

La transfusión ha progresado mucho desde sus comienzos y salvó miles de vidas en las trincheras de Francia durante la Primera Guerra Europea (1914-1918). La posterior diversificación de los derivados sanguíneos ha avanzado mucho pero sigue faltando sangre, hay riesgos ligados a la transfusión, su conservación no es fácil y desde los años 60 se está tratando de sustituirla por soluciones capaces de transportar oxígeno a los diversos tejidos del cuerpo humano.

1966 los trabajos iniciales con los fluorocarburos en Estados Unidos

Ya por esas fechas los investigadores norteamericanos Clark y Gollan que trabajaban en un laboratorio de Cincinatti sumergieron a un animal de laboratorio en una solución de fluorocarburos -combinación química de flúor y de carbono- alimentada en oxígeno. El animal sobrevivió lo que dio a los investigadores ánimos para seguir trabajando sobre los carbonatos de flúor que se han mostrado capaces de absorber una fuerte cantidad de oxígeno y de asegurar así la supervivencia de los tejidos.

Los investigadores nipones resolvieron a través de 25 años los problemas de solubilidad de eliminación de manera que el Dr. Naito se consideró inventor de un nuevo fluorocarbono al que llamó la F-Decalina e inmediatamente llegó al ‘ Fluosol DA’ . Para convencer a quienes dudaban de un invento de tanta trascendencia teórica el Dr. Naito y su equipo se sometieron a una inyección (la sangre artificial no se transfusiona) de 500 gr. de la emulsión. El éxito médico parecía asegurado y la nueva sangre comercializada vio sus acciones cotizarse más alto que la penicilina.

La perfusión de los fluorocarbonos es más eficaz si el paciente inhala al mismo tiempo oxígeno. El producto no queda mucho tiempo en la circulación por lo que a veces se necesita una transfusión de sangre más pequeña.

El Dr. Naito y sus ayudantes aconsejaron que no se llamara sangre artificial al producto logrado pero para descubrir sus bondades los laboratorios consideraron que había que ponerle ese nombre, aunque no poseía otras cualidades de la sangre como eran las coagulantes e inmunizantes.

Casos en que conviene la sangre artificial

Para oxigenar los órganos donados por seres humanos en casos de transplante, cultivos celularios o de tejidos. En caso de insuficiencia coronaria, trombosis cerebral, artritis de miembros, circunstancias desesperadas como intoxicaciones, riesgos de hepatitis o cuando no hay sangre humana disponible. El ‘ fluosol DA’ sustituye eficazmente a todo tipo de sangre y Factor Rhesus. Además esos inventos tienen la propiedad de ser radiopacos, propiedad que puede ser utilizada en radiología para visualizar las estructuras vasculares o ciertos tumores cancerosos.

La producción de sangre artificial con carácter ilimitado no ha sido aconsejada en todos los hospitales. Los médicos locales insisten en decir que la sangre del Dr. Naito nunca debió llamarse así porque no se puede ni se podrá jamás sustituir al donante y que no hay que bajar la guardia al respecto pues se necesita más sangre humana de donantes que nunca. Puede haber la excusa por parte de donantes en potencia de que para qué sirve la donación si hay sangre artificial.

En fechas recientes Japón ha producido miles y miles de litros para los Estados Unidos en la guerra del Golfo aunque también el Estado lanzó un llamamiento a los donantes de sangre. El hecho de que los animales se hayan adaptado bien a la sangre artificial y quizá mejor que a la transfusión normal es alentador. Es curioso, pero los ojos del animal sometido al ‘ fluosol DA’ se vuelven blancos y eso ha dado lugar a investigaciones. Pero al cabo de una semana recuperan su color normal.

El inventor de la sangre artificial Dr. Naito murió hace unos años pero le sigue el Dr. Tsuda de 50 años de Osaka. Este dice que en todas las autopistas del mundo debía de haber miles de litros de sangre artificial y máscaras de oxígeno porque se salvarían muchas vidas que se pierden por falta de donantes urgentes.

La historia negra del Dr. Ryoichi Naito miembro de la macabra ‘ Unidad 731’

Ese cuerpo de la Armada japonesa durante la Segunda Guerra Mundial cuando Hiro-Hito el emperador lanzó a sus ejércitos a la conquista del continente asiático y empezó por China. Durante la conquista de Manchuria el Dr. Shiro Ishii, Teniente General del Ejército japonés, estableció un hospital -como Auswichtz o Mathausen- para experimentar los inventos de guerra nipones en el terreno médico, guerra bacteriológica y otras especialidades prohibidas todas por la Convención de Ginebra. Todos los prisioneros eran de nacionalidad china, coreana, soviética y sólo algunos norteamericanos o británicos.

Allí eran utilizados como cobayas humanos y sometidos a toda clase de experimentos. En ellos estudiaban fenómenos tan horribles como la muerte por hambre, por frío, con quemaduras graves y hongos pero lo que más interesaba al Dr. Naito, Teniente Coronel, que era joven, era el vaciado de los sistemas circulatorios y rellenado después con sangre de caballo u otro animal.

De hecho, después de Hiroshima y la rendición del Japón, el General McArthur gobernador general del Japón y señor todopoderoso de vidas y muertes en el archipiélago y en todo el Pacífico, encontró ‘ interesante’ esa labor de la ‘ Unidad 731’ y para los culpables, que eran todos incluidos Naito no hubo juicio por crímenes de guerra, como en Tokio o Nuremberg.

A los más destacados los camuflaron y a muchos incluído el Genocida en Jefe El Dr. Ishii les enviaron a los Estados Unidos a enseñar -como si fueran honorables profesores- todos esos experimentos. Los altos mandos no recriminaban, tomaban notas, película, pedían informes detallados. Luego muchas de esas experiencias se utilizaron contra el elemento bolchevique, etc... etc...

Esta benevolencia del alto mando norteamericano, después de la II Guerra Mundial hizo que el Dr. Naito no sólo no respondiera a tanta atrocidad sino que quedara libre, como el Jefe de aquel conglomerado imperial, el emperador Hiro-Hito. Hay documentos que demuestra que estaba al tanto de todo.

Es Helen Epstein la que se encarga de decirnos lo que pasó con el Dr. Naito después de la Guerra Mundial. Casi todo lo que dice esta Doctora lo ha recibido del informador Starr.

‘ Después de la guerra Naito, en opinión de Starr, cambió. Se convirtió al catolicismo, se retiró al campo, y fue sólo "un humilde, dedicado y honorable" doctor. Usaba la bicicleta en sus visitas de un paciente a otro en el pequeño pueblo donde se estableció. Según Starr, este nuevo estilo de vida era una manera de hacer las paces con un cierto sentido de la humillación por la derrota de Japón en la guerra. Queda en la obscuridad si también puede haber sido una manera de evitar el miedo a las represalias por lo que había hecho en la ‘ Unidad 731’ durante la guerra. Cualquiera sea la razón, no se quedó en el pueblo por mucho tiempo.’

"Trabajó entre los pobres, decía- pues he visto cuán desesperadamente necesitaban transfusiones, y cómo con demasiada frecuencia no podían recibirlas."

Naito más tarde fundó el Banco de Sangre de Japón que se renombró la Cruz Verde. Más tarde se convirtió en el mayor exponente de ‘ sangre bancaria del Japón’ . Starr cree que Naito experimentó un violento cambio silencioso pero profundo, causado por su trabajo en pro de los derrotados en la guerra en una nación pobre. Tal vez haya otra interpretación. En la guerra, como en la paz, quizás supo Naito la oportunidad de poder hacer algo importante cuando la ocasión se presentara.

Naito, como casi todos los demás, en la sangre de la banca, encontró un suculento negocio (como el de la penicilina) después de la guerra y en todo el mundo, se mostró renuente a admitir los riesgos de una transfusión de sangre, tan cara. La hepatitis B, una infección viral que causa ictericia, náuseas y fiebre y no se puede curar completamente, aumentaba en Japón de forma alarmante. Naito-según Starr sufría.

Por otro lado, los que ganaban dinero de la donación de sangre tendían a ser los mismos que no tenían otra cosa que vender de contrabando-. El Dr. Naito estaba en contra. Los bancos comerciales de sangre a menudo atraen a una clientela compuesta de drogadictos, borrachos, delincuentes, y los indigentes, cuya sangre es peligrosa porque tienen mayores tasas de muchas infecciones, incluida la sífilis, la hepatitis y el VIH.

Y así es como durante casi dos décadas, el Dr. Naito se dedicó a estudiar para conseguir la sangre artificial. Tenía la esperanza de que un día todos tendrían acceso a ella y no se produjeran tantos abusos con la venta de los bancos de sangre. Todo esto es lo que se deduce a través de la lectura de los textos de la Dra. Helen Epstein y de Starr.

Un nuevo intento para desarrollar la ansiada sangre artificial en la Universidad de Kent

A través de los años se han hecho miles de peticiones de sangre artificial, pero faltan donantes, además ha habido muchos riesgos para el receptor, de enfermedades como la hepatitis C o el VIH. Ahora, según un artículo publicado versión on line del ‘ The Guardian’ , Lance Twyman, Doctor por la Universidad de Kent, trabaja en su laboratorio de la Universidad de Sheffield en el desarrollo de una nueva sangre artificial que sería totalmente estéril e incluso se podría fabricar en forma deshidratada. Esto facilitaría su transporte y permitiría almacenarla de cara al futuro, bastando con añadir agua posteriormente para obtener sangre del grupo 0 negativo (el donante universal).

Twyman lleva tiempo intentando crear moléculas que imiten la naturaleza y ha encontrado las porfirinas, moléculas huecas de forma cuadrada que se combinan con metales como el hierro. "El hierro se encuentra en el centro de la molécula, como en el caso de la hemoglobina", señala Twyman. Sin embargo, la profirina no funciona sola, ya que acaba por reaccionar con el oxígeno en lugar de enlazarse simplemente a él. Por ello, es necesario combinar la química de la porfirina con la química de polímeros para obtener una molécula que imite la hemoglobina.

Tras cinco años de trabajo, Twyman ha logrado una molécula extremadamente similar a la hemoglobina en forma y tamaño. El aspecto de esta sangre artificial es el de una pasta de color rojo oscuro, con la consistencia de la miel y soluble en agua.

La falta de donantes en el mundo sólo puede tener una solución: la sangre artificial universal

Los litros de sangre contaminada que han corrido no sólo en países pobres sino también

en Francia, en España, Alemania, en Estados Unidos y hasta en Rusia, en la décadas del 80 y 90, han sido muchos. Pero a partir del año 2.000 ha habido un intento serio de cortar ese flujo por parte de médicos que estaban desligados no solo de las mafias sino de bancos privados, que dejaban contaminar libremente.

A falta de más donantes, la única forma: la sangre artificial. Y así tenemos que en el 2003 la BBC anunció con satisfacción que médicos suecos habían utilizado sangre en polvo en ocho pacientes, con resultados satisfactorios. Esa sangre tenía la ventaja-según la BBC- de poderse almacenar con una vida útil para 42 días.

El Dr. Pierre La Folie-médico-jefe del Hospital Karlinsksa- dijo que el invento es comparable a aterrizar y establecerse sobre la Luna.

La sangre desarrollada por investigadores norteamericanos acababa de fallar y pronto la misma BBC dijo lo mismo respecto al intento inglés de la sangre en polvo del 2003. Aunque no había habido ningún rechazo del sistema inmunológico, las dificultades eran otras.

La meta ahora lograr un ‘ sustitutivo’ de la sangre, que es imprescindible porque tiene muchas funciones. Ahora se trataba de conseguir un hemosustituto con base en "Hemoglobina modificada’ .

El trabajo requirió un equipo interdisciplinario de especialistas y un laboratorio con tecnología muy avanzada. Se comprendía bien los cambios que ocurren en el organismo al introducir en él una sustancia extraña y los efectos secundarios, es lo más difícil de superar. Otra vía que se utilizó-en la búsqueda del hemosustituto era el uso de sustancias conocidas como los perfluorocarbonos ya mencionados en este reportaje.

En el 2009 un grupo de investigadores ingleses informaron que ‘ estaban a un paso" de lograr la sangre artificial empleando embriones sobrantes de fertilización in vitro donde obtendrían células madres embrionarias las cuales serían utilizadas para procesos de diferenciación controlada para crear glóbulos rojos. Tenían un abanico de prometedoras posibilidades, pero al final de ese intento dijeron que tendrían que esperar de dos a tres años. El "Independent" había lanzado las campanas al vuelo y el Dr. Marc Turner, de la Universidad de Edimburgo, estaba muy esperanzado.

¿A qué viene tanto barullo?. Lo explicaremos en breve: los investigadores buscan la manera de producir cantidades ilimitadas de sangre artificial que se puedan utilizar sin temor a que se acaben los stocks y sin riesgo de infecciones, como las mencionadas de los 80 y 90, y es mejor no hablar de años anteriores.

Los servicios de salud reciben 1, 7 millones de donaciones. El déficit hoy es por lo menos de 300.000 donantes. Hay que alcanzar la meta de que nadie, hombre o mujer, pobre o rico, negro blanco, quede sobre la mesa de un quirófano sólo, a falta de una trasfusión, y de repente se encuentre que quien le atiende no tiene ni una gota disponible de la sangre que circula por sus venas.

Ese era según su sucesor el Dr. Tsuda, el sueño del Dr. Naito, egresado de la Universidad del Infierno, en Manchuria, base de la llamada ‘ Unidad 731’ del Ejercito Imperial del Japón.