Obesidad y suicidio infantil se disparan


Un trabajo publicado en "Journal Adolescent Health" (Periódico de la Salud del Adolescente) que edita el Instituto de Salud Pública, de la Universidad de Georgia (EE.UU.) ha hecho saltar la alarma hasta el OMS (Organización Mundial de la Salud), ente que se ha apuntado muchos tantos últimamente con sus acertados vaticinios sobre los peligros de la gripe "A".

Un nuevo fenómeno difícil de comprender y asimilar. En la columna habitual de este periódico sobre psiquiatría infantil, destaca el hecho de que los niños obesos o que creen serlo, se arriesgan al suicidio y de hecho han mostrado tendencias suicidas. No parece lógico que un niño de 10 a 14 años halle en el sobrepeso causa suficiente como para quitarse la vida, pero es así. Las estadísticas lo demuestran. Las cifras asustan.

Partiendo de la investigación "Comportamientos de Riesgo en Jóvenes 2007", los autores del trabajo, bajo la dirección de la prestigiosa Dra. Mónica Swahm, analizaron los datos proporcionados por 15.000 estudiantes más o menos de ese instituto. "Nuestros resultados representan a la juventud de EE.UU.", por el tamaño de la muestra y porque el ensayo se ha realizado a escala nacional. La depresión resultante de la gordura puede conducir al suicidio.

El estudio proporciona información sobre consumo de alcohol, tabaco y otras drogas y además revela qué porcentaje de participante está deprimido, quienes tienen sobrepeso real y quienes no y confirma lo dicho en párrafos anteriores, todo lo cual hace creíble que el suicidio infantil ocupe el tercer lugar en la causas de la mortalidad de niños y no sólo en los Estados Unidos.

Poco más del 8% de los adolescentes positivamente obesos dijo que alguna vez había intentado suicidarse, comparado con el 6, 0% de los jóvenes con peso normal.

Analizando por encima las causas de esas conclusiones Aunque no sería de descartar, la presión social del entorno juvenil enfocó sobre todo a la apariencia externa y la de tener un cuerpo "ideal" y al estigma asociado con los kilos de más, una gran parte del problema, quedaba un poco relegado. Aunque, del 2003 más o menos hasta ahora, la situación ha cambiado. Parece ser que el "cuerpo atlético" quedó bastante atrás por pasarlo bien, comer basura, andar detrás de las chicas, fumar porro, etc... Quedando olvidado el ejercicio físico para los fines primero enunciados.

Los adolescentes de edad escolar se sienten muy preocupados por encajar en la clase y reunir ciertos arquetipos más limitados de belleza exterior y la opinión de las chicas tiene influencia vital, y ésta también se va modificando.

El hecho de que el riesgo de intentar suicidarse estuviera asociado con las percepciones que los adolescentes tenían de su obesidad demuestra que las estrategias de prevención de los mayores tiene que abarcar a un grupo mayor. Hasta los 18 años.

Basándonos en estudios previos, desafortunadamente, nuestra sociedad ha estado muy focalizada en la apariencia externa y últimamente con más justificación en el peso. Y en el sector juvenil no tanto. De forma que los intentos suicidas y los suicidios han estado casi ignorados, excepto en las familias afectadas.

Todos estos datos hacen la luz sobre la necesidad de controlar el exceso de kilos en la población infantil o juvenil y de extremar la vigilancia de los menores obesos y las consecuencias enunciadas.

La doctora Mónica Swahn, psicóloga, decana asociada de la investigación del Instituto, buscando la prevención, hizo equipo con sus ilustres colegas doctores J.H. Hamming y R.M. Ikeda y realizaron conjuntamente en el 2008 un detallado estudio de cómo prevenir suicidios de adolescentes en sus propias casas con armas (paternas) como rifles de caza, escopetas repetidoras, viejos fusiles Remington o Mauser o revólveres (quizá maternos). La campaña tuvo un cien por cien de éxito. Y sólo se opuso la Asociación Nacional del Rifle, que lideró hasta su muerte el actor Charlton Heston, protegido del presidente Bush.



Factores de riesgo desde los 5 ó 6 años

Estos los han estudiado en profundidad el distinguido psiquiatra, profesor y doctor Sergio Andrés Pérez Barrero en "Factores de Riesgo en la Niñez" que se puede encontrar en "Biologia Online.com".La extensión de ese trabajo nos impide publicarlo in extenso.
Personajes destacados

Durante la crisis suicida infantil son comunes los problemas relacionados con el rendimiento y comportamiento del niño o la niña en la escuela. Las dificultades académicas, las fugas de la escuela, el desinterés por las actividades escolares, la rebeldía sin motivo aparente, la no participación en los juegos habituales con los demás niños y amigos, la repartición de posesiones valiosas y las notas de despedida escritas; todo eso, son signos que deben ser observados en una crisis suicida que se ve venir.

La atención psicoterapéutica a una crisis suicida infantil debe ir dirigida a la sensibilización de padres o tutores para que tomen conciencia de los cambios ocurridos en el niño o la niña, que presagian la ocurrencia de un acto suicida. Hay que insistir con ellos en el control de los métodos mediante los cuales el niño o la niña puedan autolesionarse y poner a buen recaudo sogas, cuchillos, armas de fuego, tabletas de cualquier tipo, combustibles, sustancias tóxicas y otros venenos. Ese peligro lo han estudiado la Dra. Mónica Swahn y asociados.

Del insulto al acoso y de ahí al pensamiento suicida.

Según Carina Barber los adolescentes obesos sufren serios problemas emocionales a causa de la discriminación y las burlas constantes que los acompañan. Muchos de ellos hasta han pensado en suicidarse, de acuerdo con nuevas investigaciones. Basta con mirar en diccionarios los insultos usuales: el gordinflón, el gordito, el seboso, el cerdo, que en las escuelas anglosajonas es el "fatty" o el "fattish", etc. y en las francesas le rondelet, le grassovillet etc. Ningún "gordito" se libra. Luego viene el acoso, el "bullying" inglés, a veces físico, en los recreos. Una tortura diaria.

Según los estudios realizados en la Universidad de Minnesota y publicados en la revista "The Archives of Pediatries and Adolescent Medicine", los jóvenes con sobrepeso tienen menos amigos que los delgados de su misma edad. Padecen fuertes estados de depresión y otros problemas relacionados con su estado físico.

La obesidad entre los menores de edad ha alcanzado proporciones de epidemia en muchos países, sobre todo en los desarrollados: Inglaterra, Estados Unidos, Francia y menos en España, aunque el acoso es parecido. No existe en los países pobres.

Los especialistas dicen que la obesidad se produce porque estos jóvenes consumen alimentos ricos en grasa, beben bebidas azucaradas y no realizan ningún ejercicio físico, aunque pueden tener también un papel importante los factores genéticos. Aún no se sabe.

Los estudios llevados a cabo por la Universidad de Minnesota entre 5.000 jóvenes de 13 a 18 años, del área de Minneapolis, descubrieron un fuerte vínculo entre las burlas ya citadas a causa del sobrepeso y los índices de depresión, baja autoestima, insatisfacción y desórdenes en la alimentación de los adolescentes. La investigación determinó que el 26% de los jóvenes obesos que fueron objeto de burlas, no sólo en la escuela también en su hogar, consideraron el suicidio, mientras que el 9% ya lo había intentado.


El 36% de las mujeres y el 19% de los varones entrevistados estaban tristes, atemorizados algunos y se sentían discriminados todos.

El Observatorio de la Salud de la Infancia y la Adolescencia del Hospital de Sant Joan de Deu, de Cataluña -España-, publicó recientemente un informe sobre los problemas de salud infantil que pone de manifiesto un aumento de los trastornos mentales en niños de 10 a 14 años, así como de la incidencia cada vez mayor de los accidentes y de la obesidad en las patologías infantiles. Según el informe, el suicidio se ha convertido en la tercera causa de mortalidad de los niños de esa edad y el 11% han sufrido alguna vez un accidente.

Esas cifras "tienen una gran relevancia" según el doctor Pérez Pallerols. De hecho en el Hospital de Sant Joan de Deu ingresan cada semana entre cuatro y cinco niños por intento de suicidio. En España, la obesidad ha aumentado en un 24% en los últimos tres años como causa de ingreso hospitalario y se calcula que el 20% de los niños tienen sobrepeso.

Los responsables del estudio concluyen que "está bajando la mortalidad en general, pero cada vez más enfermedades tienen un componente social, cultural o ambiental y la influencia de agentes como los padres, profesores, los logopedas, los fabricantes de vehículos o de juguetes o videojuegos. Para bajar esta curva de mortalidad todos tenemos que ponernos a trabajar, no sólo médicos y padres+, según el Dr. Pérez Pallerols.