Injertos no, para los grandes quemados. Se inventa la pistola de células madre


Un equipo de científicos norteamericanos ha desarrollado una nueva técnica para curar quemaduras en tan sólo unos días, gracias a la combinación de un spray de células madre y de un apósito que, a modo de “sistema capilar artificial”, potencia la regeneración celular y garantiza la esterilidad de las heridas. En pruebas recientes, realizadas a más de una docena de personas, se ha demostrado la eficiencia de esta promisora técnica.

Se llama "sistema capilar artificial" que potencia la regeneración celular y asegura el proceso a veces riesgoso de los quemados aunque sean de consideración. Eso sella de un pistoletazo el fin de los dolorosos injertos aunque por el momento sólo alcanza a curar quemaduras de segundo grado, los investigadores esperan que en un futuro próximo se puedan tratar con el nuevo sistema quemaduras más graves.

Un equipo de científicos del McGowan Institute for Regenerative Medicine (MIRM) de la Universidad de Pittsburg, en Estados Unidos, ha desarrollado un nuevo proceso que empieza por realizar una biopsia o extirpación parcial de tejidos de partes de la piel del quemado que no han resultado dañadas. A partir de esta muestra, se aíslan células madres sanas en una solución acuosa. A esta solución se le aplica con un spray que extiende células del propio paciente sobre la piel quemada, para ayudar a ésta a recuperarse en un tiempo récord, ha sido desarrollada por el profesor del MIRM Joerg C. Gerlach y sus colaboradores.

Pistola de células de piel, un nuevo dispositivo práctico y genial. Hasta ahora, para las quemaduras en la piel se  trataba en el mejor de los casos mediante trasplantes.


Según publica la revista Physorg, el dispositivo, bautizado como “Skin-cell Gun” (Pistola de células de piel), comenzó a tomar forma hace años, pero ha sido probado con éxito hace dos meses, mucho antes de lo programado.

La piel necesaria para la sustitución de piel quemada se toma de áreas de piel no quemada de otras partes del cuerpo del paciente, o se hace crecer artificialmente, para después injertarla sobre las quemaduras.

Con este sistema, el proceso de recuperación del quemado lleva semanas e incluso meses, un tiempo peligroso durante el cual hay pacientes que tienden a coger infecciones por los daños sufridos en la piel, que es la primera línea de defensa del organismo contra los patógenos. Eso en casos de mucho cuidado y no todos lo tienen, además, debajo de estas capas pueden surgir ampollas causadas por las secreciones, lo que a su vez puede acabar dañando los injertos.




También desde hace décadas, los científicos han podido regenerar piel en laboratorio, que requiere de dos y tres semanas de tiempo, y las capas de piel producidas resultan frágiles.

Una vez aplicado el spray, las quemaduras se cubren con un tipo de apósito que también ha desarrollado recientemente MIRM, y definido en su web como “sistema capilar artificial temporal”.

Este apósito cuenta con unos conductos que lo recorren de principio a fin. Una parte de ellos funciona como una arteria, mientras que la otra parte como una vena. A su vez, los conductos están conectados a un “sistema vascular artificial” por el que se pueden aplicar antibióticos, electrolitos, aminoácidos y glucosa a las quemaduras.

Gracias a este sistema, éstas se mantienen limpias y esterilizadas, al tiempo que se proporciona nutrición a las células madre de piel aplicada con el spray, para potenciar la regeneración de la piel nueva.

Curación casi segura en tan solo una semana

Tras la aplicación de este tratamiento, las quemaduras sanan en cuestión de días, en lugar de semanas, según el Dr. Gerlach. Los pacientes que han sido tratados con este sistema, en el Berlin Burn Center, han recuperado su piel tras sufrir quemaduras en la oreja o la cara entera, en unos días.

Por el momento, esta técnica sólo se usa con quemaduras de segundo grado (que son las que traspasan la primera capa de la piel, y dañan la segunda, la dermis), pero el Dr. Gerlach espera que en un futuro próximo el sistema avance lo necesario para poder tratar también quemaduras de tercer grado (que son las que penetran por todo el espesor de la piel, destruyendo el tejido hasta producir necrosis).

En 2009, la compañía Avita Medical, con sede en el Reino Unido, lanzó al mercado un sistema similar al desarrollado por el MIRM: un kit (ReCell) para la aplicación de una solución de células de piel (células progenitoras de la piel y las melanocitas, encargadas del color) obtenidas por biopsia que, rociada sobre quemaduras de segundo grado, ayuda a que las células basales de la piel se regeneren. El nuevo sistema es una feliz innovación del primero y los pioneros de esas curas empezaron a diseñarlas sin conocerse casi al mismo tiempo. Por caminos distintos.